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	<title>literatura-latinoamericana &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
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	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "literatura-latinoamericana"</description>
	<pubDate>Mon, 13 Oct 2008 02:06:43 +0000</pubDate>

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<title><![CDATA[CÉSAR DÁVILA ANDRADE: "EL CANTO DEL HOMBRE A SU IGNORADO SER"]]></title>
<link>http://carmenvascones.wordpress.com/?p=52</link>
<pubDate>Tue, 07 Oct 2008 21:08:06 +0000</pubDate>
<dc:creator>carmenmvascones</dc:creator>
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<description><![CDATA[
El arquitecto de la oda, canto del hombre a su ignorado ser, nace en Cuenca, Ecuador, el 5 de octub]]></description>
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<p>El arquitecto de la oda, canto del hombre a su ignorado ser, nace en Cuenca, Ecuador, el 5 de octubre de 1918, para luego desaparecer envuelto en la soledad descarnada de un absoluto inmisericorde: la pasión del uno que fue otro en la descentrada palabra  de su cuerpo. </p>
<p>Va venciendo/se en su propio espacio: distante nada: su confesión sin testigo.   “Nadie habrá/... habrá el espacio de sí mismo/ en el paso del ser al Sucesivo Oscuro. / Habrá. / Todos serán lo que es Uno y Otro/ Todos serán. / Y todos tendrán nada”.  Aniquila con la lucidez y la certeza del extrañamiento de ya no pertenecer ni a la sobriedad ni a la ebriedad, ni a él mismo. “Pasó al otro lado del espejo”, a la sombra de la mirada. Estar no era su sitio.  Su lugar era ser  la palabra: su voz poética. </p>
<p>Su muerte fue un 2 de mayo de 1967 en hotel caraqueño, día cualquiera para otro, para el mundo, pero no para el gran escritor y creador, ni para la memoria de su patria, ni para la palabra contenida, expandiéndose en la metáfora de toda una vida.  Ocupa su lugar, se inserta en la certeza. Dejó de confabular  la muerte.</p>
<p>César Dávila realmente quién era él. Según sus investigadores, datos recogidos, y textos literarios, vemos a un hombre de pensamiento liberal, haciendo frente al tronco filial conservador. Le pone su propia chispa a la realidad que no comulga, marcando con esto una distancia con su entorno familiar y social, pretexto para salir e inventarse y hasta alejarse de la figura paterna. Punto y punta de toque, discordia y contradicciones en el enfrentamiento a esa imagen sin alianza afectiva. Hay una cuenta bloqueada en el lazo que lo templa. Que le tironea el recuerdo.  Sentimientos destemplados entre los dos. Entre el padre y el hijo lo que se conserva y lo que se libera.  </p>
<p>Está claro el poeta,  conservador jamás.  Escoge el yugo y la hoz.  Hace ruptura con la infancia.  Adolece del exilio amoroso.  Se subleva al espacio filial.   Se planteó otro ideal.  Erige  dentro de su cuerpo a otro.  Su ansia de amor vive el silencio, la condena del exilio o del destierro le  desarma el corazón. Se anima y desanima.  La razón habla con metáforas deslumbrantes.  Es el enamorado del amor inasible.  Ronda lo prohibido: su amada e idolatrada madre. Corteja un modelo de caricia que lo subyuga hasta la indolencia. Doliente ser sus afectos. Le escribe a escondidas le hace saber de él. El único molde que no puede dejar de extrañar es el materno.  Es un conservador en los afectos que lo obnubilan y no lo dejan diferenciar el otro lado de su andar.  Busca amar en una a una, a la Una de todas entre todas.  Ese amor universal que no se diferencia del singular.  El plural femenino le recuerda un cuerpo por donde salió a respirar la vida propia. Le está vetado entrar.  La palabra desafía todo límite.  Depura el amor impuro. Busca una verdad que confronta la poética y la cotidiana.  No todo esta dicho, en la sugerencia del verso ahonda la pasión sin sosiego.</p>
<p>En el poeta hay una rebelión interna que se proyecta en su escritura y en la denuncia de su desacuerdo con ese orden social anquilosado en la mascarada del partido conservador del   statu quo sin dar espacio a otros para que realicen sus propias expectativas y sueños, conservan la moneda y sus dos caras sólo para sí, crean la ilusión  óptica de aparecer como inamovibles y dueños de la muerte y de la vida si les place. </p>
<p>Devela a la ideología conservadora, agrego,  en la actualidad globalización mortífera.  Y, yo diría, que si hay que ser conservador, será con la naturaleza y la vida que no se repite, sin explotarlas ni depredarlas, ni privándolas entre los unos y los otros para que alcance y se reparta sus cosechas. Solo así para seguir cultivando el huerto del mundo para todos. La vida de cada uno es de uno en uno.  Duélale a quién le duela.</p>
<p>El poeta resultado de un encuentro entre hombre y una mujer que  tienen un coito, ella está en día de ovulación, la simiente cae, la fecundación y  el riesgo: un hijo, ¿la dicha? quién sabe. Traerá la contra. Será, a pesar de todo. </p>
<p>Dicho está, nueve meses no son suficientes para nacer.  ¿Quién contradice esta espera, -otro que pasó por eso, y todavía no acaba de madurar lo suficiente para caminar erguido.  Le falta mielina a la evolución del hombre, le falta amor al génesis.  - Faltas tú-.  Nadie tiene la última palabra, qué fácil pronunciarlo, ¿quién lo dijo?</p>
<p>Quiere desmembrar el conocimiento, quiere hablar con lo oculto, se dirige en tercera persona  a la que lo llevó en sus entrañas.  La inquiere.  La ausculta. Le pregunta: “Dime sinceramente que piensas de este hijo.  Te salió tan extraño,”.  Renunció a todo aquello que los otros ansiaban y se hundió en sí, tanto, que quizás no es el mismo”</p>
<p>Delibera la muerte su espacio que no cabe, se cava el horizonte en el deseo.  El cuerpo sufre intrigas de incompatibilidad. Quiere salvar y destruir a la vez en la simultaneidad, toma su tiempo. ¿A quién espía?  ¿Buscó alejar la idea que lo acosaba? ¿O solo fue un imprevisto previsto, visto.  ¿Listo?  Se alinea a la caída del  todo suyo: dejarse de mirar en el espejo.  </p>
<p>La tierra obra su deshonra: La esfinge fonema del incesto. </p>
<p>Quiso purificar el ser del instinto que lo acorralaba. Acaso ese final con su cuerpo puso conclusión a un acápite donde el testigo calla el repudio y el asco de lindar con uno que ama y otro que odia. El doble sin papel aniquila al personaje.  Libera al autor.</p>
<p>En ese imposible hallar deambula “al paso de -(su)-mi débil fantasma reflejado”, “siente la nerviosidad humana de las redes”; “Quiero ver, con mi muerte, tu quimera en el agua”, “vine a diferenciarme de vosotros parientes”, “mi infancia no os perteneció; me alimenté solo, como un espejo extraviado en el fondo de un bosque”, “Padres míos,/ yo sé que vosotros, en vuestro vaso ceremonial, fabricáis, a escondidas de los niños,/ infelices pasatiempos de carne/ que os avergüenzan cada mañana”.  </p>
<p>Se apartó  drásticamente del sufrimiento: pasión incalmable.  El espejo agujereado por la mirada, se despedaza en la córnea expiatoria.</p>
<p>“Fui llamado al confín de los mayores/ y recibí mi sombra”...”Alguien debe continuar la escritura del dedo en el polvo”, “alguien debe continuar el canto del hombre”, y sin embargo...</p>
<p>La poesía: voces del útero y del viento que rompe la fuente, la placenta se separa, la palabra un vórtice de agua que amortigua al cuerpo aún atado al cordón umbilical de los sueños.  La idea hace un corte al huevo zigoto, luego embrión, luego neonato. El agujero es anudado.  El ombligo es un punto final a la dependencia.  El grito antes que la voz, el sonido dará forma a la voz.</p>
<p>Alma mater en la voluntad del padre: así sea- así no sea. El yo contempla su obra: el no yo.  La escritura desafía al cadáver y a las interpretaciones. La lucha comienza.  El recién nacido  humano da su primer llanto. ¿Quién acude a su llamado? ¿Quién está a su lado? ¿Quién le provoca  el deseo? ¿Quién lo sostiene? ¿Quién le aúpa la vida? ¿Quién sí y quién no? ¿Un yo sin anclaje desespera.  Una vez, dos veces, ¿Cuántas? </p>
<p>¿Quién lo mata en palabras? ¿Quién lo salva? ¿Quién le habla? ¿Quién es él en esa voz que lo reconoce y desconoce? ¿Quién es el otro? La orfandad de un sentimiento, canto de cuna espanta al miedo cubierto de luto.  Arrorro  mi nene no vas a morir solo a dormir.</p>
<p>Respondan, respóndanme. Responde.  ¿Alguien puede contestar? Sirven las respuestas o las conjeturas.  Quizás.  ¿Para qué?  Que cada cual se responda, reflexione, si eso dice algo.</p>
<p>César demuestra lo contrario, otro modo de pensar, crea en un creo, la identidad incompatible busca un sitio donde erigir la figura que no lo opaque, desde el sitio donde está su manifiesto que no es peón, ni destajador, peor un subyugado, se subleva.  Milita en contra de la opresión, quita la mordaza  al idioma y a la lengua natal.  </p>
<p>Da vuelta a la tradición, sale de ella, renueva su posición. En el alcohol la miseria y en la letra la salvación, que lo atraviesa como espada liberal, la llama devora la matriz inaprensible, se vacía de toda promesa, en la lírica del deseo la nostalgia dirigida como “canción a la bella distante”.</p>
<p>¿Quién era el poeta  para el padre? Este hijo que tambaleó en el espacio sin autoridad sanguínea.  ¿Era el que su padre rechazaba, el otro de la desaprobación? ¿Qué chocaba en este par de hombres? ¿Qué se disputaban?</p>
<p>El hijo luchó por no dejarse ahorcar por la desazón del sentimiento no correspondido.  Se escondió en la sombra del perseguidor para que no lo alcance la furia del decapitador.  Se aburrió de ser un topo de la realidad explicable e inexplicable.  El poeta sintió el derrumbe de la infancia en la fábula de su vida. Avanzó como un ave huyendo del jebe. Más no pudo tapar el agujero del dolor ni con el más bello verso.  Aquel El gran César nuestro, el que habitó la soledad del vacío, huérfano de compañía herraba en  un tiempo sin movimiento.</p>
<p>En los episodios de su historia la textura de su búsqueda.  El habitante humillado por el dolor pronunciable e impronunciable.  Lo oscuro y lo claro de su visión y vivencias. Él no puede callar el dolor humano que está bajo la corteza de la memoria.  La herida y el placer inconsolable tanto en su psique como en los nexos terrenales. El habitante “con algunos días sin huellas”, con impotencia y desafíos registra e inscribe al faquir de ternuras  y secretos inabordables de otras emociones.</p>
<p>En su posición deja asentada  su proclama de voces.  Protesta.  Nadie es para siempre jamás inmortal, hasta los dioses se desvanecen con el silencio de cualquiera.  Desecha para no ser un desecho.  Recicla la vida, la sustenta, la evidencia, la denuncia, la proclama, la anuncia otra, la rescata, la autentifica.  La identifica.</p>
<p>“Toda resurrección te hará más solitario”.  La esfinge no tiene alma.</p>
<p>La superación de su hallazgo rebasa el recorrido ordinario “en un lugar no identificado” lo identificable “de la materia real” en “sus conexiones de tierra” abriendo otra ruta “al dios desconocido” su: “yo que me queda. / Regreso a ser tú mismo.  Mi señor/ con el último yo que te falta”. </p>
<p>La figura materna es un territorio poblado de parcelas, un cuerpo haciendo historias, llamadas a contar/se y pensar/se diferentes,  referente de lucha, de trabajo, de tesón, de no claudicar.  Es el movimiento sin dioses y sin paraje, sin fianza, sin préstamos, sin usureros, sin dueños ni propietarios ni dominadores de mujeres. Es la tierra con  sus propios cauces y ríos.  Es el orificio fecundador, de esfuerzo y regazo del otro para defender la memoria cada vez que recuerde el riesgo de encontrarse con quien la reconozca.  Es el piso del abismo y de la red que solo se romperá cuando la última palabra tropiece con los labios prestados al río.  </p>
<p>Es un bordado de hilos que sostiene una infancia envuelta entre “palabras quebradas”, y retazos, ilusiones, despertares y curiosidades.  Es un nudo de remates para saciar el hambre de los hijos de la mujer que no puede enredarse en sus propios pensamientos, que no puede darse el lujo de soñarse dama conservadora porque el mendrugo tiene que ir al horno, estar pendiente que no se queme, al mismo tiempo seguir hilando, cosiendo, buscando paisajes en pieles evaporadas en el destino,  hace la plata dejando el sueño a un lado,  necia de vida se sostiene cabeceando el presente. Es un remate de puntadas a la tela agujereada del alba extraviada en la voz de la noche. </p>
<p>La ternura femenina vela el origen del deseo. Lo tiene atado al silencio que repudia: la pobreza no es alimento del espíritu.</p>
<p>El goce femenino lindaba con lo prohibido: en un te quiero a ti, desea una mujer ajena e imposible, ella le dice gózame desde el crepúsculo de un amor  sin precio, sublime, sagrado y prohibido, que lo hace descifrar y expresar sin tabú: hay que tomarse lo que te pertenece, lo que nadie te quita, ese sentimiento sin deuda, indivisible.  La apariencia de que el otro completa.  Que cara es la vida cuando el precio es  desprecio. No cuenta el desgaste humano en la plusvalía que depreda las ganas de vivir, quien traga el cuento de que mañana será mejor. Estar ajeno y al tanto te empuja al carajo o de una vez por todas te las juegas…</p>
<p>El amor intocado es todo para este escritor que ronda el vicio y la virtud con estocada aborigen. “Es que el amor de antes se me ha vuelto tan claro/ que siento que ya nada es para mí extraño”.  “Y ahora, yo quisiera decirte que te amo, pero de una manera que tú no sospechaste. Verás.  Ahora te amo en todas las mujeres,  te amo en todas las madres, te amo en todas las lágrimas”. Y preguntar, “Dime sinceramente qué piensas de este hijo,/ te salió tan extraño”.  </p>
<p>Como no puede poseer ese amor aparentemente perfecto y sin pecado concebido, lo  hace suyo,  con su propia concepción, todas en una y una en todas: Una es todas, amor único como la única amada.  Goza la culpa y la libera en otros cuerpos, la quiere, la aleja y la acerca, la mira para contemplarse en su propio espejo, la hace una idea completamente luna, la distancia tantas veces puede, más, está tan cerca como su mismo día de nacimiento. La ilusión lo amamanta y lo arrulla con calostros de tristezas como diciéndole cúlpame si puedes. No puedes.  Has nacido y sobrevivirás hasta cuando tu quieras que esté en ti ya que soy tu piedad, tu gloria y tu gracia mortalmente sublime.  Soy tu diosa que te ofrenda al altar de las estrellas para que pongas tu cuerpo degollado bajo el firmamento algún día en una tarde que tú escojas.</p>
<p>Pareciera que ambos: mujer y poeta, madre e hijo arriesgaron el amor a cambio de un espacio que no lo/la venza, pero eso esta por verse. Ya está inscrito en el enjambre filial, algo,  el corte, el tajo, vendrá por añadidura, solo la pregunta rebota,  quién es quién, en ese espacio que pide calma como tregua al colmo del colmo. Colmarlo, es atosigarlo de lo inerte.  </p>
<p>El retazo, la parcela, la página  sin uso de eso que no llena ni cabe con la madre naturaleza ni puede fusionarse porque o sino  el saldo, la falta y lo que no se puede ocupar, reponer o zurcir hará su desquite. Quizás por eso lo de “espacio me has vencido”. Pregunto, quién es el espacio, quién el vencido, quién el verbo que destina el cumplimiento hágase de mí, hago de mí, hago.  Deshago de ti y de mí.  Un tú en contra de ti. ¿Qué espacio lo venció?</p>
<p>Un su/per/yó sin goce imposible sustenta al gozo quizás  de lo posible: un diálogo de goces sin anécdotas de amores que diga siempre lo mismo con eterno placer. ¿Gozas? –no gozo. ¿Qué quieres? –que goces. ¿Qué? Mi goce. ¿Con quién? –contigo. ¿Para qué? –gozarte. ¿Por qué? – quiero saber de tu goce. ¿Cómo? –no lo sé. ¿Dónde? –en ti. Pero –no pienses.  Entonces -¿sientes?  Pienso que –calla.  Quiero  -¿Qué?-. Ah –Ah.  Más –más-. Yo... -tú-: El y ella.</p>
<p>Culpable. –No- Víctima –No- Verdugo –No- Liberal –Si-</p>
<p>La culpa no encontró su sitio.  Se declara libre del culpabilizador o tirano.  La ley es un código “deshuesado” de lo femenino y masculino, descompuesto en la “materia real”.</p>
<p>Un hombre crece en el poeta, un hombre lamenta su búsqueda, un hombre abraza el caos, recibe a cambio un paraíso sangrante, anunciando espinas y silicios enterrados en la tierra humana, las que él no podrá sacar porque están incrustados en las razas.  </p>
<p>Quizás allí la tristeza de Dios  refleja  la voracidad humana que no puede renunciar a parecerse a aquel que todo lo puede que nada tiene pero está en todas partes y lo llaman de diferentes maneras siendo Uno sobre cualquier otro uno.  ¿Quién dice ninguno o nada?</p>
<p>Ese amor sin rendición de cuentas como que le da la ilusión de estar  protegido del tirano, que lo devora en el silencio de saberse asfixiado en no dar la cara para no recibir   la recriminación del rechazo.  Mientras más pegado al aliento femenino, lo masculino tambalea en la cuestión de “ser o no ser”.  El pecado original huele a mujer.  Bendita seas.</p>
<p>El secreto del verso, una lujuria hermética en “la corteza embrujada” de encarnarse y descarnarse en el talón de Aquiles.  El tendón del espectro no es de un animal, sino el de un humano siguiendo las huellas “en un lugar no identificado”. El uno que quiere y el otro que lo horroriza.  El perfecto y el imperfecto se desprecian, el doble ataca, el uno se impone.  La fractura entre los dos, un jaque mate en el cuerpo.  Salve al vencido.  El vencedor calla.  La dama cansada del amo salva al peón.</p>
<p>Dávila “renunció a todo aquello que los otros ansiaban,/ Y se hundió en sí, tanto, que quizás no es el mismo...” Casi la mayor parte del tiempo la ebriedad lo consumía, no sabía como  controlar ese algo que lo iba invadiendo.  El horror salía por su boca como látigo golpeándole la memoria.   </p>
<p>Se defendía con el silencio para alargar la existencia. En la penetración del tocador un reflejo lo sombreaba. Construyó y destruyó lo simultáneo, la doblez del personaje y el de carne y hueso.  El escritor atrincheró en tinta la rebelión del afecto prisionero en todas y todos los momentos inconfesos,  poetizados, “mi timidez de entonces me quebró las palabras”.</p>
<p>Aún así, sus labios tocaron la palabra inagotable.</p>
<p>La orfandad de sentimientos parecía hilos desprendidos del carrete que no llegaban al punto concluido, sus hermanos fallecidos tempranamente sollozaban y gorjeaban en el silabario sin usar, su hermana/ prima ida e idealizada como cáliz divino hacía de recipiente a su melancolía.  Ganó a la vida, hizo suya todas las muertes, se apoderó del vacío hasta llenarlo de poemas. Se aferró al amor llamado inocente, la perversa infancia del sentir sin preocuparse por rivales, de quitarse de encima la culpa de no deberle a la muerte nada, sin pensarse juzgado ni censurado en ese perverso amor polimorfo. Pero, sin embargo era el trofeo viviente para la que lo amamantó, ya que se  enfrentó a la muerte y no se dejó arrancar al fruto de su vientre.  El poeta queda endeudado para siempre con ese amor que quería hasta respirar por él para que no le pase nada.</p>
<p> Amor enterrado en la carne sin poder desterrarlo. “Y ahora, yo quisiera decirte que te amo, / pero de una manera que tu no sospechaste. / Verás ahora te amo en todas las mujeres, / te amo en todas las madres…Es que el amor de antes se ha vuelto tan claro/ que siento que ya nada es para mi extraño”  Afectos de párvulo y adolescencia quedados en los primeros juegos del jardín, en sueños e ideales fusionados al amor total sin división, uno dentro de la una. Sentimientos provincianos revoloteando en cuerpos de mariposas púberes y polen cayendo en hoyos de una sonrisa ingenua en una esquela picoteada en el recuerdo. “Las mujeres se convierten en laberintos  ansiosos de semilla”. </p>
<p>Introduzco una reflexión ¿Cómo entra el padre a funcionar si está disfuncional en el acto del nacimiento, su posición está vetada por la postura materna?  ¿y por su condición de progenitor dominador? Que hubiese ayudado, que el procreador adopte una posición, que se adapte  en la adopción de lo que le confiere ser el gestor  de procrear conjuntamente con su mujer, madre del hijo.  Que haya un espacio libre, que venza la pugna del poder convivible que se conjugue un deseo entre un hombre y una mujer sin que atente el puesto que se asigna al hijo.  </p>
<p>El padre y el nombramiento no funcionan si no es nombrado, adoptado y ubicado en su supuesto legible de la paternidad.  La madre patenta y legitima.  Dado que el amor no se insemina.  El devenir de un hijo se juega en la inclusión de un progenitor que no se exilia ni se apropia del verbo que le toca vivir al hijo.  Esto es Tener un nombre que no se confunda en el llamado de los padres.  Que no sostenga la caña de la vida de nadie.  Que no reemplace ni cubra los huecos dejados por otros. Que no llene ni colme el amor perdido.  Solo que sostenga lo que porta: una vida propia con “ser en devenir”, cada quien parte y accede al mundo, al encuentro de una palabra esclarecedora.  La vida es un paso dentro de un riesgo permanente.  Cada humano es espacio que se habita o congestiona según sea el dado que apuesta la historia que acompaña. El hijo “paternado” no se derrumba si se le sostuvo y se le concedió espacio sin prisión subyugada al “me” del otro.  </p>
<p>Nadie puede ocupar el lugar del otro a menos que reine el caos de los afectos y saber.  El padre media y hace de corte, separa, no permite fundir y confundir, crea un espacio entre la madre y el hijo.  El padre omnisciente no existe, otra cosa es que quiera parecerlo y ejecutar su intervención como si fuera un tirano o un agresor envestido de autoritarismo, perjudicando su función esclarecedora, puntualizadota. La madre no es prolongación ni completamiento del hijo, es incompleta.  Nadie completa a nadie. El/ella será siempre tu madre/ padre, nunca tu mujer/ marido.  El meollo de la verdad en la vida de cada quién: el conflicto de Edipo. “A la sombra de un monstruo social el hijo se deshumaniza, cargando durante toda su vida con el peso de esta aniquilación del significante padre”. (Bernard This)</p>
<p>La palabra nos hace nacer una vez nacidos, pero quede en claro, que, una voz nos habla para bien o para mal, ahí está el delito, “los crímenes del amor”. Cómo descubrirnos y cubrirnos con la voz y las palabras, que nos dan un cobijo de  lealtad y cercanía sin correr el riesgo  de ser ahogados por ellas. Solo nos queda desnudarnos y caer en cuenta la impudicia y lo púdico que nos aguanta la caña del deseo.</p>
<p>Extrañamente peregrina la luz sobre la letra y el cuerpo: onda adversa alquimia la idea en anhelos y en orígenes que no pueden volver a nacer, solo aproximarse a un inicio con otra vida o alejarse de todo triunfo. ¿Acaso el nacer ya es trofeo para la muerte?  Como que no hay alternativa frente a “esta certeza de morirnos una tarde”.  Mejor a este nido femenino hacerlo aparecer o convertirlo en un delirio sensual, en un destello de chispas robadas, en un escondite profano, en un final apasionado, en un abismo sagrado, en un placer inconfeso e inconforme acoplándose a la metáfora que precisa, que no se deja tocar.  El poema no calla hace hablar para dejar decir…</p>
<p>La vida es una ocasión.  La palabra inconfundible anuncia, aporta, hasta se adueña de la vulnerabilidad e invulnerabilidad.  </p>
<p>En la hiancia o hendija de la imaginación el complot y la creación para el creador y autor.  Su mundo irrepetible en la soledad de una sabiduría envuelta y desenvuelta en el movimiento mortal de la presencia y ausencia.</p>
<p>Solo el amor no es preciso. </p>
<p>Distinta soledad la misma sin poder conjugarse con la propia búsqueda. Dávila no entraba a su palabra, salía de ella para embestirla solo por gusto.  Transitaba la apariencia, el horror y la transparencia hecha alquimia, ahí gestó la matriz del símbolo.  Abrazó a la mesalina del saber que servía a su gozo supremo: la poesía.  Allí sus dioses jugaban con silabarios invisibles la construcción de un ángel casi divino, allí el demonio dejaba de serlo, para recoger las cenizas de su maldición.  El poeta en soledad sin testimonio se entregaba a la lectura de la creación que los hacía individuo esencial sin pretensiones de salvar el alma.  Su palabra era su ser. En ese espacio venció al infiltrado, dio lugar al otro. El hombre aliado, esculpió la caverna de su cráneo con los sentidos de la metáfora.  </p>
<p>Su frase inmortal: “espacio me has vencido” nos deja el sentir del vaho de la necropsia, el color del aguardiente: Agua y sangre. Ebrio de dolor desangra la turbulencia del enigma. </p>
<p>Parece que veía a la ausencia como resto doliente, como resto total, como caída sin piedad ejecutado por manos del criminal o del suicida.  ¿Hay diferencia? “Pero el ser humano  ha sabido ser feo”.</p>
<p>El horror del dolor supura en la vida. Mientras,  el mundo huele a naturaleza, el animal de la razón olfatea la suerte.  La jaula cae en el azar.  La suerte se desecha.  El mono sapiens está agazapado para asegurar su presa.</p>
<p>A César lo que es de César. Estaba a disgusto con las estatuas que se cruzaban, estaba harto de las trampas de los triunfantes.  Su “invocación humana” no la comprendieron en el ambiente de su época.  </p>
<p>Su experiencia original no se desintegra.  Su extraña y cercana poesía, un mundo extraordinario, impúdicamente auténtico.  Su voz autora y propietaria del dueño que patenta su inicio y final.  La finalidad de existir a pesar del tropiezo con la inclemencia.</p>
<p>Jorge Dávila Vásquez dice: “necesitaba darse a conocer.  Es un impulso normal en todo autor.  Son pocos los artistas que no lo sienten, y narcisisticamente, se encierran en una creación que sólo ellos conocen, y en la que se recrean constantemente.  Dávila no era de estos.  Tenía plena conciencia de su grandeza y poder creacional, no sufría de falsas modestias”</p>
<p>La rigurosidad de un trabajo lo da la constancia y ese estar distante de la rivalidad imaginaria para que no empequeñezca la capacidad de producción.  Para que la obra se sostenga sola. ¿Qué era la literatura para él?  Era lo dicho, lo escrito, la escritura, la dicha postergada, la intimidad sin otra ni otro. Un  purismo donde  el cosmos se achica y la voz sale de la sombra para acogerse en una “zona franca” sin placeres mundanos.  Sin la brutalidad del caos cuando no -se- puede domeñar la perforación de la angustia, cuando esta rebasa el sueño de su propio tejido. Los ideales y el alma en pena  se desbordan como aguaje y desierto en las células que conforman al uno que no se puede decir así mismo, solo me conformo con ser una célula insumisa del universo.  </p>
<p>Irreverente a lo irreducible reduce lo deducible a un “espacio me has vencido”, un dejo de culpa sin tú, solo un me has…señala el vencimiento de un me sin opción. La culpa es del espacio, el contrincante que le quitó el lugar. ¿Quién era el espacio y quién el vencido en ese me has?  Allí un resto fantasmal por un instante hace del ser un encuentro con la nada.  La frase ocupa un tiempo sin retorno.  Nos lleva a escarbar  el desgano que anuncia la abulia del ser que no se defendió  de de la alucinación que rebotó en un  acto desbocado en la piel.</p>
<p>La sabiduría huye de la poesía, la poesía goza del saber esencial.  La serenidad no es madre de la metáfora.  La falta se consume en versos para iniciarse en la desaprensión del dolor; pero cuando se ama a este sufrimiento no se puede tomar distancia de la tristeza y esta estalla en tormentas y desesperaciones.  ¿Locura,  muerte o lucidez?</p>
<p>La degradación del ideal cae por su propio peso, la máscara del yo rebota. Un rostro desolado espera.  Calcula el tiempo que no se deja ignorar, lo apunta en una libreta. Lo fija.</p>
<p>La melancolía empaña la mirada, un cuarto oscuro ya no deja ver casi nada, volvamos al inicio de la presentación  de mi exposición, estoy en el cuarto de ese día fatal, escenifico ese momento, veo que para César afuera y adentro es lo mismo, no le importa la diferencia, pero quiere separar el yo del no yo.  La sobriedad le resulta insoportable, no hay bienaventuranza en su alma. </p>
<p>Camina lentamente en el círculo de su puntería, medito, se dejaba ser en el escrito, se dejaba no ser en sus andanzas: el caos y el orden eran irreconciliables, pero, “sin embargo yo sé hallar siempre... un resquicio para entrar diariamente en mi poesía y en mis narraciones.  Esto me salva”, nos dirá.</p>
<p>Como corrector de la letra la atosiga, la aprueba y la desaprueba. En su imprenta mental atrapa el terror, da cabida al miedo y a  la angustia,  aguanta su pugna, despeja la mancha faltante, calma al recuerdo, al cuerpo le demora la caída.  No se dejaba empujar fácilmente, no podía escapar de su mente, tampoco era su intención, era su lugar, su retaguardia.  Ella siempre lo imprimía, no descansaba de su oficio dactilográfico.  </p>
<p>Él en su metonimia versificaba: “y que cualquier tarde, pueda irme de mí mismo”.  </p>
<p>La estampa de la nada en la hoja que salta dejaba ver el brinco, esto es, lo que escapaba a la mirada y a la misma escritura. Él, el primer vástago de su árbol único. Estuvo en lo que han llamado o designado sus etapas cromática, experimental, y hermética,  yo diría subió y bajó a los vagones de su tren conciente e inconsciente, conoció los límites de cada estación. Jugó con el turno de ser pasajero de su imagen y creación.  Ahí tanteó un espacio para experimentar la voz, para demostrar que su hora no había llegado para dejarse vencer. Para enfrentarse con el cuerpo y la palabra de su vida tanto poética como del simple terrestre ausculta y comprueba su propia lucha, su duelo a muerte con la decodificación del vacío. Haciendo que la orfandad original de este espacio ocupe un puesto  o tal vez una forma para resistir. El escritor en la realidad ensaya su aparición y desaparición.  </p>
<p>La infancia no pertenece al alma mater, ni al agotamiento de la naturaleza.  La infancia un pretérito pluscuamperfecto.  ¿y si yo hubiera sido aquello? ¿Qué?  El colmo versus lo incalmable.  </p>
<p>La infancia una fábula sensual jugando a la quemada con la nodriza del tiempo. Edipo no se mira al espejo para no encontrase con los ojos de su madre invitándolo al festín de los juegos filiales  donde la codicia no tiene límite.  </p>
<p>El poeta se atreve al encuentro con la otra mirada, guarda las apariencias, declara su pasión a la forma sublime: la imagen recreada en su fantasía.  Sublime gozo de hijo y de escritor.  Consagra su escritura y su deseo en carta a una madre, diciéndole así sin rodeos “ahora quiero decirte que te amo, /pero de una manera que no sospechaste/ Verás. Ahora te amo en todas las mujeres”.  Posee el todo de todas: toda una contiene a todas.  Y fueron uno.  El dentro de ella.  Uno en una… </p>
<p>Él es uno: sin espacio concedido.  Ante su padre: él es nadie,  lo desconoce y se adecua a estar todo con toda ella, concibe un puesto sin espacio propio, vence el límite que lo desbarranca toda una vida.  Ella: todas ellas son una…</p>
<p>La poesía “su amor sensual” la materia que condensa su existencia, todo aquello que no se ve a simple vista, de lo que recuerda que hay, que existe a pesar de él.  El mismo: el porvenir del creador. Enigma y esfinge.  Mujer y madre.  Palabra y escritura.  Voz y boca. “hembra y varón en un lecho redondo”.  La preñez.  La imagen curva y  completa de la mujer esclava del señor: el retoño dentro del vientre y cuerpo prohibido. </p>
<p>El vientre del poema recuerda “nadie es dueño de su cuerpo” aunque “atravieso la hoguera de la resurrección” y sin embargo, no todo está dicho. Vida y amor terminan como lo amado en la amada.  </p>
<p>La adversidad de la gloria en el cuerpo insalvable.  </p>
<p>Los versos redimen toda vida.  Lleva tu “invitación a la vida triunfante” “en el instante en que la muerte se alza…”</p>
<p>No se puede hacer desparecer la realidad insoportable, tampoco el poeta quiere destruirla, quiere concebirla, busca un punto en la naturaleza para atar los cabos dispersos de los “pasos rotos”, y disponer de un pase para  “fundirse” a su anhelado purismo a un deseo de redención y salvación más allá de toda masa parecida a lo humano. Un espacio indiferenciado de todo, fuera de toda comprensión e incomprensión, de toda “batalla despojada de palabra”,  desterrad del silencio y de  una escucha rechazada e imposible. Un espacio sin pudor. Y sin embargo sublime y transfigurado.  Pedía lo imposible de concebir y habitar.</p>
<p>Sin poder escapar de sí trasnocha entre insomnios, desgastes, bohemias y la perplejidad ante el tugurio donde el alma no reposa. La cercanía y la distancia consigo abrieron el eslabón que faltaba para consolidar y acabar con una presencia que obnubilaba a la otra.  Tal lo dice: “Muero en tu eterna vida” y “amo tu infinita soledad simultánea”.</p>
<p>El oráculo está agonizando en el cuerpo de Edipo.  Los progenitores tiran al fuego la duda para que no se note al culpable.  Le queman los pies a Electra para que no guíe a su padre ciego.  El olimpo no tiene infancia por eso está prohibido a los mortales.</p>
<p>Una relación sin espacio  cohabita lo pagano y sagrado a la vez.  La bestia bienaventurada se come el verbo.  No sabe del pecado original.  La torpe ternura hociquea la presa. </p>
<p>Cual habitante de la geografía corporal busca la historia de su identidad en su patria de poros sin conquista, su palabra liberada de encomenderos y opresores.  Advirtió, se puso así mismo como el todo, la parte y contraparte denunciador y salvador de la elegía en el “Boletín” del continente en la descripción del subyugado en las mitas, en la ceremonia de la explotación entre rezo y látigo, mitas, y huasipungos.  </p>
<p>Da un giro en la evocación del sufrimiento impuesto para no gozarlo si no expulsarlo de aquel adviento, para atar al sol y a la luna  al cordón umbilical del gameto  de arcilla y barro cocido en hornos aborígenes con otros partos y otros dolores, de palabras con otros principios por el resto de los días en el mundo que se nació. </p>
<p>Para que no decaiga la aurora de todo origen, hasta del suyo, que contiene en su voz la “epidermis” de los que no quieren ser estatua ni héroes del consumismo, ni de conquistas, ni de expansionismos,  ni de ídolos petrificados en falsos triunfos. </p>
<p>El poeta buscaba el desencuentro con el narcisismo.  Cansado de estar muerto en vida mata el reflejo del dolor: la furia edípica arremete a eternidad sin identidad.  El mortal se  desborona en la melancolía del sol.  </p>
<p>Tras la luna solitaria una muerte sin mar.  </p>
<p>El río desemboca sin enterarse del ocaso. La experiencia del ser a través del deseo que destroza si no se le da espacio, peor si no se lo toma en cuenta o se lo endosa a la cuenta faltante.</p>
<p>Descoloniza la metáfora de toda máscara, riega un río de libido cósmico como calostro lácteo amamantando la ilusión de la vida succionando a la diosa.  Dios tiene pecho femenino. De sus pezones las razas se prenden para creerse aún así mismo creadoras y creadores. Quiere encontrarse con Él: aquel mismo yo.</p>
<p>Del lado paterno era “un lugar no identificado”, inconexo aún a pesar de la “materia real” e innegable, pero cuando la palabra no autentifica lo que dice la partida de todo nacimiento, cuando la falla se desliza en el lenguaje que acuna el canto de la impiedad.  Cuando se mancha la palabra que autentifica el límite entre yo y ese otro yo, que no soy, pero es en mí.<br />
Se destapa el hambre del verbo ser entre un sí y un no.  Dos, uno y uno sin doble, sin apariencia.  No soy él.  Él no soy yo.  Pero, quiere que sea.  </p>
<p>Nunca se doblega el deseo cuando se sabe quién es, otra cosa  es la conspiración de la culpa que goza la acusación de desobedecer.  No al mandato del padre.  Si al mandato del poeta.  Puede, quiso.  </p>
<p>Dejó sin argumento a la muerte.  La vida esquivó el cansancio.  </p>
<p>Las doctrinas no dejan saber de la sabiduría.  En el sepulcro del río la vida no se deja asfixiar.  Irónico.  Lo maravillosos del horror es que nos deja ver lo oculto.  La creación crea una devolución:  El perfecto humano destruye. Fascinante guernica y oximorom.  Sin embargo, tan miserable realidad, a quién le ha caído el golpe.  Solo pensarlo me duele ¿y el que la recibió?</p>
<p>Pasa. Pasó, toda la vida como extranjero y peregrino de sus sentimientos, los conoce y los desconoce, los quiere y los repudia, echándolos y llamándolos, y sin poder  desocuparse del invasor que está adueñándose de su fragilidad y de sus registros: él mismo que le está  quitando la más dulce ofrenda que aguarda en su alma si acaso la tiene, su amada Ofelia o la muchacha y doncella Teresa, “ternura inmensa que, a veces se hace pena.” O su misma<br />
prima inmortal, aquella María Augusta,  su divino cielo e infierno a la vez.   </p>
<p>No pudo desasirse del fardo de la pesadumbre, de la timidez del hijo inconsolable,  de la costura del dolor, de aquel niño liberándose de la fábula de la virgen en el arco del fuego donde “supo que la inocencia es un infierno sin calor/ en cada cuerpo es un deseo/ de la blancura de la ignorancia./ Que la pureza enflaquece a las almas y las atonta dulcemente, para finos espantos/ disfrazados de amor,/ ¡Oh, la necesidad de una huella animal/ en el secreto pomo del corazón!/ Supo.../ Que en la esperanza, arde la bestia incesantemente/ porque a los dioses les advierte el fuego.  Y  supo que esa Virgen era su misma Alma, beoda de las siete esclavitudes”. </p>
<p>Más la ausencia lo seduce con su velo transparente dejándolo desnudo e indefenso y con ansias de completarse en ella. Entró a su vida acabando su propio combate.  </p>
<p>Exterminó al rival y opositor de sus pisadas, como el último combatiente despeja tribulaciones de soledad, desobedece a la razón, la lucidez un espejismo, está cansado, enfurecido y triste de tantas guerras sin paces con soldados sin retornos, está resignado a  darse de baja, a lo que sea y tenga que suceder, hace su último ataque.  Se apropió y le dio pertenencia a su única vida desalojándola, deshabitándola.  La derriba de un solo tajo: el sobrio aniquiló al ebrio.  Escogió al que quería que perdurare.  La imagen del escritor que hizo, no la del hombre que portaba un cuerpo que se iba. Sólo, sin espía, sin testigo presencial, estuvo en su decisión sin mirada ajena ni propia a ese acto incalmable del encuentro con la huella donde ya el espacio no tiene asidero ni proyección para el vencedor y vencido.  </p>
<p>El poeta a lo único que no pudo entrar es al resquicio terrenal de su ser para el otro: a su propia vida fuera del papel.  Abordó la palabra con él y sin él, sin dejar de estar.  El poeta no ha muerto, aún nos habla, y lo seguirá haciendo.  He aquí entonces, su nombre imborrable, insustituible y único.  Él, el hombre: aquel inconforme  de su corteza poética. Dejó una plegaria de vacíos en el absoluto desgarrado en la materia de la vida.  Inmóvil silicio de especulaciones aquietando la melancolía.  Demorando el duelo para no vestir de luto antes de tiempo. </p>
<p>La palabra: vida tan sin muerte.</p>
<p>“Si tan solo el hombre no es más que la creación de la imaginación”.  Esta sentencia no quita  que a pesar de que lo mortal resulte ordinario, incluyendo a la infancia como paraíso de predicción, ya que no somos inocentes, porque saber del sexo es saber de la muerte, y lo inmune se pone en el talón de la fragilidad.  La palabra como una mujer duele al parirla.  Hay que engendrarla sin sentirla un engendro.  El poeta de todos los tiempos dice “siento que me duele la memoria”.  Agrego, como un espejo vacío de imagen.</p>
<p>Lo humano corre  riesgo de romper  antes de tiempo el  agua fuente del invento.</p>
<p>El límite oral rodea al mamífero prendado de una presencia extraña: la muerte da de lactar a la vida a pesar de todo.  Los hilos del caos ajustan al animal,  “en el dolor más antiguo de la tierra”,  la señal del sonido humano hace el milagro de la alegría: dos humanos se abrazan.</p>
<p>La experiencia de sus aproximaciones los hace resurgir de sí, salen a sentirse.  Se saben.  Más que suficiente.  Sinceramente uno solo consigo mismo: me sé. Solo en el cuerpo dueño de esa mente, o recuerdo, el enigma deja de ser.  Para dejarse poseer por la palabra de su portador para arribar en puras presencias.</p>
<p>Lo buscado estaba dentro del buscador. Solo el eco no  sabe.  Lo buscado se apropia del buscador.  El buscador está solo en la matriz de su creación: el idilio con la poesía lo redime de la carne. El crepúsculo transmutado en lo femenino: lo materno: alma pagana e inmaculada en el cuerpo de una mujer.  Todamante.  Apasionadamente. Descarnadamente.</p>
<p>El verbo se hizo verso porque “alguien debe continuar con el canto del hombre”, del amado amante. Solo así el poeta nacerá, resucitará, se transmutará en misterio de resplandor, de fascinación de algo que dice y quiere decir algo que es y sin embargo no es esto ni aquello, solo ensayo del gozo sobre el deseo en el huerto del cuerpo.</p>
<p>He aquí lo que no cesa, lo que no se deja atrapar, lo que resiste, lo que se impone a todo fin, a todo dogma, lo que se aleja de la fe y sin embargo parece un milagro.   Lo que no se pronuncia pero se pronuncia.  Lo que evidencia que “alguien debe seguir” para que la figura no se desfigure en las figuraciones del figurero cuando figura la imagen de la vida. Esto es “alguien debe continuar la escritura del dedo en el polvo”.</p>
<p>Algo es uno.  Algo es nada.  Algo es alguien.  Algo de mí digo.  Dices.  El disfraz de la perfección es la razón casi pura.  Depurada.  Gozo impuro.  La evidencia del amor es un ser humano escaso.  Escasamente.  Escasez total.  Escasos.  Difícil “unir la humanidad con lo casi deshumanizado”.  Los que ya son “hombres póstumos”. </p>
<p>César Dávila Andrade, el Fakir, el Shamán del símbolo y de la metáfora. El sacerdote de la palabra. El mortal divinizándose. El enamorado irreverente. El hijo descarado. El verso descarnado. El verbo voz palpable. El sufriente del ser. El sublevado del deseo. El ángel degollado. El creador renovador del morfema.</p>
<p>carmen váscones<br />
/2/ 10/ 2008</p>
<p>BIBLIOGRAFÌA CONSULTADA</p>
<p>1.	- Obras completas I y II de César Dávila Andrade. Pontificia universidad católica del Ecuador, sede Cuenca, banco central del Ecuador, 1984</p>
<p>2.	Colección de poesía ecuatoriana, La rosa de papel, César Dávila Andrade, # 3, Edita. Casa de la cultura ecuatoriana, Benjamín Carrión,  Núcleo del Guayas.</p>
<p>3.	La muerte  y otros solaces en César Dávila Andrade, por Jaime Montesino, Revista el Guacamayo y la serpiente, #2, CCE, Núcleo del Azuay, Artículos,1983</p>
<p>4.	Muerte y transfiguración en la poesía de César Dávila Andrade, revista el Guacamayo y la serpiente, #27, 1987</p>
<p>5.	El símbolo y la parodia en César Dávila Andrade, por Gala Vaca Acevedo, El guacamayo  y la serpiente, #28, 1989</p>
<p>6.	César Dávila Andrade, Combate poético y suicidio, por Jorge Dávila Vasquez, Publicación de la facultad de filosofía, letras y ciencias de la educación, universidad de Cuenca,  1998</p>
<p>7.	Ensayos dedicados a Cesar Dávila Andrade, escritos por  J. E. Adoum, Diego Araujo Sánchez, María Augusta Veintimilla, María Rosa Crespo, Jorge Dávila Vásquez, Antonio Sacoto,  El guacamayo  y la serpiente, #35, 1997</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[LA PRIMERA MARAVILLA DEL MUNDO: LA PALABRA]]></title>
<link>http://carmenvascones.wordpress.com/?p=49</link>
<pubDate>Tue, 07 Oct 2008 20:55:32 +0000</pubDate>
<dc:creator>rogerhollander</dc:creator>
<guid>http://carmenvascones.pt-br.wordpress.com/2008/10/07/la-primera-maravilla-del-mundo-la-palabra/</guid>
<description><![CDATA[
 
“En el principio era el Verbo, 
y el Verbo era  con Dios y el verbo era Dios.”
San Juan. C.]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<h1 style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"></span></h1>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><strong><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><strong><span style="font-size:9pt;" lang="ES-EC"><span style="font-family:Times New Roman;">“En el principio era el Verbo, </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><strong><span style="font-size:9pt;" lang="ES-EC"><span style="font-family:Times New Roman;">y el Verbo era<span>  </span>con Dios y el verbo era Dios.”</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><strong><span style="font-size:9pt;" lang="ES-EC"><span style="font-family:Times New Roman;">San Juan. C.1.1</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><strong><span style="font-size:9pt;" lang="ES-EC"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><strong><span style="font-size:9pt;" lang="ES-EC"><span style="font-family:Times New Roman;">“La palabra una vez dicha no puede volver a ser tragada jamás”</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><strong><span style="font-size:9pt;" lang="ES-EC"><span style="font-family:Times New Roman;">Hassane Kouyate</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><strong><span style="font-size:9pt;" lang="ES-EC"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><strong><span style="font-size:9pt;" lang="ES-EC"><span style="font-family:Times New Roman;">“La palabra exige que uno se la tome”</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><strong><span style="font-size:9pt;" lang="ES-EC"><span style="font-family:Times New Roman;">Lacan</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><strong><span style="font-size:9pt;" lang="ES-EC"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;margin:0;" align="right"><strong><span style="font-size:8pt;" lang="ES-EC"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">En el principio fue la falta pidiendo imagen sin semejanza al semejante. Dios no era el problema sino el humano. No sabía que hacer <span> </span>uno con el otro. <span> </span>El reflejo enceguece, se opaca la mirada, se distorsiona al que se ve. Cada cual se empapa de ilusión. Desacuerdos del principio. Lo humano dijo lo que no se dijo. Se tiran la palabra como fruto prohibido, y la serpiente que no habla se le hace decir que todo estaba permitido, algo así como que no había nada que temer. Pero la muerte aparece<span>  </span>desnuda en el bocado sin pudor.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">A sabiendas uno y una no fueron UNO, se resisten y se atraen, se crea espacio y tiempo.<span>  </span>El verbo juega a tantear la existencia. <span> </span>Desde el comienzo la vida desafiando a la muerte. Probando el cuerpo con cada sentido. <span>  </span>La sabiduría esta cubierta de piel y desengaño.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">La historia de la humanidad conoce el verbo vivir para la vida pero desconoce al <strong><em>yo soy contigo en el NOS</em></strong>. “El Uno del Nos”. Desunidos.<span>  </span>Tarea de atar cabos. Desde el génesis al éxodo la historia que cuenta y no cuenta contigo según sea la “<strong><em>vivencia de la verdad” </em></strong></span></span><strong><em><span style="font-size:8pt;" lang="ES-EC">1.</span><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"> </span></span></em></strong><strong><span style="font-size:8pt;" lang="ES-EC">(Lacan)</span><em><span lang="ES-EC"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Se crea la palabra aprobada y <span> </span>prohibida del deseo donde dios no estuvo. El humano se instala en la civilización. La necesidad no es suficiente en el saber y ser. El Conocimiento sin dios crea otras aspiraciones, La ley y la letra un punto preciso. La curiosidad doblega la gravedad. No se sabe del todo.<span>  </span>Todo no fue dicho.<span>  </span>De a poco a poco la creación se gesta. Ni de Dios ni para un sólo hombre el bien común, sino para cada uno lo justo que pesa una palabra a favor.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">¿Quién vio, dijo hizo, y fue? Quién acabó lo que iba a iniciar.<span>  </span>Acaba de empezar. Hace rato. Para entonces y desde ya no se ha comprendido nada.<span>  </span>Sino, miren no más en el mundo del globo.<span>  </span>Ya la naturaleza nos globalizó para que no la engloben con eso de la globalización. ¿Quién Quiere desinflar la tierra?</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Más de nueve meses se necesita para que el sonido nos humanice. Reconocernos en el “don de la palabra” con un don de mando que no nos haga sentir siervos ni amos del lenguaje. A nadie le gusta ser sometido, ni sentirse un don nadie, peor que alguien venga con eso de ínfulas<span>  </span>de que se sienta más que alguien y dueño de la palabra y del status quo, y, que de paso someta porque es importante solo porque… ¿por qué? </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Está prohibido mandar a callar.<span>  </span>La palabra exige respeto.<span>  </span>En ese asunto estamos todos los que constituimos la vida y la sostenemos con <span> </span>un SI.<span>  </span>Hay que reflexionar permanentemente para estar atento a las consecuencias.<span>  </span>Cada paso es una secuencia. </span></span></span></p>
<p><span style="font-size:12pt;font-family:&#34;" lang="ES-EC"><br /></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Ser consecuente es un llamado de atención a estar atento a los hechos según los actos y los dichos, ya que una vez ejecutado el verbo no se puede volver atrás, ni tragarse las palabras. Quizás atragantarnos, atorarnos, que nos cojan in fraganti…Algo se nota siempre. No queda impune ni inmune los tropiezos con o sin premeditación. <span>  </span>Según el Psicoanalista Lacan <strong><em>“la palabra choca con todo lo que no se dice”.</em></strong></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Sea que nos toque la palabra cierta. Sea que nos toque el sonido.<span>  </span>Sea que nos toque la palabra<span>  </span>que no pasa por el tocador para que no sea estocada ni retocada.<span>  </span>Al filo de la sospecha la imagen de la palabra atrapada en <span> </span>el espejo. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Y el verbo se cubrió de palabras.<span>  </span>Los humanos ya no estaban solos ni desnudos. Pero la palabra no es suficiente frente a la moral solapada que estruja, enferma, denigra, acusa, condena.<span>  </span>Hay que sacarla de las rejas del espanto y del calabozo mental y real.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">Todos tenemos orejas, pero otra cosa, “<strong><em>es ubicar lo que debe<span>  </span>ser oído”</em></strong></span></span><strong><em><span style="font-size:8pt;" lang="ES-EC">3(Lacan)</span></em></strong><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">, y diferenciar de <strong><em>la “palabra vacía de la palabra plena”.</em></strong></span></span><strong><em><span style="font-size:8pt;" lang="ES-EC">4(Lacan)</span></em></strong><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span>  </span>Resistimos a dejarnos comer al cuento. Intervengamos sin hacernos de la vista gorda.<span>  </span>La negación y la afirmación es opción. El Reconocernos en la afirmación es elegir. La clave es participar sin eludirnos en escamoteos.<span>  </span>Hay que dar la cara. ¿Cómo?</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">La palabra hace <strong><em>“oficio de resonancia”,</em></strong></span></span><strong><em><span style="font-size:8pt;" lang="ES-EC">5 (Lacan)</span></em></strong><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">.<span>  </span>No podemos hacer como si nada, o poner cara de tuco como dice el vulgo.<span>  </span>La vida es pública y privada, en eso hay palabras propias y ajenas, también las del común denominador.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">El arte de crear, nos hace creernos.<span>  </span>La mentira nos descree.<span>  </span>La palabra nos arma y desarma en el mejor sentido… Creamos aunque no lo creamos. La palabra no es un espejismo, es una realidad creada, no criada sometida, hecha a pura habla, sudor y trabajo de efectos. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Seamos, vayamos de una vez por todas y todo, de uno en uno al paso firme de habituarnos a la verdad y deshabituarnos del síntoma de lo confuso y alienante.<span>  </span>No es nada fácil, dado eso de la represión. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">Descifrando este lenguaje sonoro, se encuentra la <strong><em>“lengua primero de los símbolos, viva todavía en el sufrimiento humano del hombre de la civilización”</em></strong></span></span><strong><em><span style="font-size:8pt;" lang="ES-EC">6(Lacan)</span></em></strong><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">.<span>  </span>El poeta Valery lo dice así: “Esta voz/ que se conoce cuando suena/ no ser ya la voz de nadie/ tanto como de las ondas y de los bosques/. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><strong><em><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">“La cuerda verbal” </span></span></em></strong><strong><em><span style="font-size:8pt;" lang="ES-EC">7(Lacan)</span></em></strong><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">, enredada en las trampas del narcisismo se pregunta<span>  </span><strong><em>“¿Cuándo hablo de mí, soy el mismo que aquel del que hablo?”</em></strong> </span></span><strong><em><span style="font-size:8pt;" lang="ES-EC">8(Lacan)</span></em></strong><span style="font-size:9pt;" lang="ES-EC">.<span>  </span></span><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">El deseo apunta sin matar, apunta su puntería<span>  </span>hacia esa falta a la que sostiene a esa <strong><em>“verdad que exige que se la tome” </em></strong></span></span><strong><em><span style="font-size:8pt;" lang="ES-EC">9(Lacan)</span><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">,</span></span></em></strong><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"> que se desplaza y se encubre en el sentido<span>  </span>donde irrumpe y se interrumpe.<span>  </span>En todo caso, palabra a palabra, en algún momento la chispa de la vida: una palabra por otra crea y anota: un creo en ti.<span>  </span></span></span></span></p>
<p><span style="font-size:12pt;font-family:&#34;" lang="ES-EC"><br /></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">Se patenta un nombre propio que descifra su origen, orfandad y paternidad del ser. <strong><em>“Es su destino mismo lo que el hombre desafía” </em></strong></span></span><strong><em><span style="font-size:8pt;" lang="ES-EC">10(Lacan)</span></em></strong><span lang="ES-EC"></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Como diríamos pienso luego que soy, luego soy porque me pienso que existo.<span>  </span>En alguna parte de mi soy.<span>  </span>Indiscutiblemente que existo.<span>  </span>¿Quién duda?</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La palabra constituyéndose, constituida a constituirse nos evita tropiezo, nos permite enfrentar la “astucia de la razón”. Que se pose la palabra en la voz sin oprimir la psique.<span>  </span>Que el cuerpo pase sin temor a perder el alma y la fe en el otro. ¿Qué hemos hecho después de haber dicho sí a <strong><em>lo humano</em></strong> que sospecha, duda y es inconforme? Contradecires con atentados de servilismos, oposición de no estoy de acuerdo, que sí, de serviles silencios donde <span> </span>el que calla otorga. De rompimientos para dar paso a otros momentos y sacar a flote lo oculto, para dar lugar a las palabras que dejan de ser oprimidas. Para dejar espacio a otros y hagan sus historias con palabras propias.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La intimidación ha sido el poder del amo.<span>  </span>Salimos de la esclavitud al precio de libertades conquistadas.<span>  </span>La palabra delibera y pone en cuestionamiento al lenguaje corroído por las trampas de dominios sin piedad. La palabra anticipa algo, se impuso al acto del verbo.<span>  </span>Quien tenga oído escuchará. Ver no es suficiente.<span>  </span>Ejecutar tampoco. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Tampoco tener palabras y creer que hablamos. Si ni a Dios ni a la ley se los escucha, entonces, que hacemos con el refrán en boca cerrada no entran moscas.<span>  </span>Falso igual salen. <span> </span>Buenaventura y maldecir <span> </span>la palabra.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Con una palabra tuya no basta la sea dicha de lo dicho. <span> </span>El sueño y la palabra tropiezan con la falta y con lo que omitimos por…</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Y sin embargo la palabra sana, si no está enferma ni presa ni esclavizada en una economía sin esperanza.<span>  </span>El universo de Dios es inhumano por lo humano.<span>  </span>Al espacio creado le están saqueando lo dado.<span>  </span>Una sombra contaminada de avaricia deja desierto lo amado sea.<span>  </span>Un pensamiento sin amedrentarse irrumpe para dejar criar la ilusión de soñar, deseos de desechar el horror, toda pasión mortífera mata.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Me pregunto ¿quién soy y no soy en el puesto del agresor? Constantemente hay que <strong><em>“conocerse así mismo”</em></strong> para no morir en el intento y no quedarse sin hacer nada.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">De qué quiere el humano ser curado.<span>  </span>¿De la verdad o la mentira a<span>  </span>elegir?<span>  </span>No nos queda más que imponernos y ponernos de acuerdo.<span>  </span>La verdad habla al decir, al precisar, llega a medio mundo, a medias cuando le tapan la boca, no se deja ocultar cuando la quieren distorsionar.<span>  </span>La palabra edita una verdad permanentemente a pesar de cada uno.<span>  </span>Enfrenta la infección de la corrupción.<span>  </span>Ella su propio antivirus.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">El valor verdadero de la palabra es aquella que no pasa por la plusvalía sino por la donación-</span></span></span></p>
<p><span style="font-size:12pt;font-family:&#34;" lang="ES-EC"><br /></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">El ser humano<span>  </span>es el único que necesita decir y ser escuchado.<span>  </span>Sentir lo expresado.<span>  </span>Se distancia de la animalidad por esa capacidad de comprensión, se trasciende por la transmisión y transformación que es capaz de realizar, transmitir, y enseñar.<span>  </span>Modificar, construir o destruir.<span>  </span>La palabra no se la puede gobernar ni educar, si convivirla, transformarla.<span>  </span>La palabra es la primera maravilla del mundo que no cesa de traernos y llevarnos a palabra nuevas.<span>  </span>Ella en sí es un mandamiento que interpela, que no pasa impune.<span>  </span>Que habla siempre.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Luego, sea el discurso con su texto y palabras un sistema de significantes y significaciones que comprometen el uno y una de los sujetos desde ese estar y ser de sus hechos, desde esa distancia con lo concreto que <span> </span>pasa a la abstracción o formación de las ideas o representaciones para operar desde la<span>  </span>simbólica de los conceptos, esto es, el lenguaje, establecido antes de nacer, que el sujeto los incorpora y asimila como suyos desde su experiencia personal donde hace una historia propia y social.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">El deseo surge en esa presencia que habla de una ausencia y de lo ausente que hace presencia.<span>   </span>Nace una palabra que habla por mí, que me nombra, que me reconoce, que me identifica, esto es un tú hacia otro tú que se atienen a las consecuencias.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">El saber sin dios un éxodo de placeres y dolores arbitrarios.<span>  </span>El humano quiso ser la palabra de Dios, se siente poderoso, cree dominar, imponer su voluntad, en ese acto tambalea la razón. El mortal se sabe que muere. Su impotencia tiraniza. Desfigura al amor, quiere mostrarse con un purismo que no hay tal.<span>  </span>Lo impuro zozobra en una seudo moral.<span>  </span>No hay humano sin culpa ni sin angustia.<span>  </span>Gracias a Dios que nos deja con el misterio de la célula, donde ni la ciencia puede responder a lo no es pura mente, llámesele corazón, alma.<span>  </span>El sentir y el deseo pasan por la balanza de la memoria y de la realidad inmediata.<span>  </span>Un trazo de luz divina y mortal la búsqueda de la paz. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">En ese trajinar de conciencias pasa la moral, algo así como poniendo cloro a la mancha concupiscente, se pasa del yo pecador me confieso a no tengo nada que decir a vamos a ver qué dice…</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Hay actos abominables que la palabra en su justa ley para lo que ha sido creada nos alerta, previene, anticipa, pero…<span>  </span>el humano aún así acomete, ataca, borra, se equivoca, comete faltas, y, sin responder, o reconocer avanza sin medir las consecuencias, ejecuta, o simplemente justifica sea la guerra, la violencia, el incesto, los golpes.<span>  </span>Me pregunto es suficiente que exista la palabra o qué…</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">El humano hizo de la palabra: voz, imagen y principio; destrucción y creación.<span>  </span>La célula piensa.<span>  </span>Se habita el génesis, El éxodo: verbo del deseo. La civilización se puebla y despuebla. No hubo paraíso en la razón. <span>  </span><span> </span></span></span></span></p>
<p><span style="font-size:12pt;font-family:&#34;" lang="ES-EC"><br /></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span style="font-size:small;"><span lang="ES-EC">Dice Hurt Koffka </span><span lang="ES-EC">“El hombre descubrió lentamente los errores en su mundo originario.<span>  </span>Aprendió a desconfiar de lo que las cosas le decían y gradualmente olvidó el lenguaje de los pájaros y de las piedras”<span>  </span>En su lugar desarrolló,<span>  </span>una nueva actividad: comenzó a pensar,<span>  </span>Y esta nueva actividad le aportó grandes ventajas.<span>  </span>Podía meditar las consecuencias de los acontecimientos y de las acciones…”</span></span><span style="font-size:8pt;" lang="ES-EC">. </span><span lang="ES-EC"></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">Luego, poco a poco ese mundo limitado fue manejándolo, conociéndolo, transformándolo, para la relación e interdependencia de la palabra y los actos a comprometerse, o lo que se denomina los sucesos de la historia cercanos y ajenos.<span>  </span>La civilización y la historia personal que cada ser humano genera y conlleve y lleva<span> </span>Al </span></span><strong><em><span style="font-size:14pt;" lang="ES-EC">nos(otros)</span></em></strong><span style="font-size:small;"><span lang="ES-EC"> <span> </span>en la aventura del nacimiento del que <strong>es</strong>,<span>  </span>que adviene, que será y no será. </span><span style="font-size:8pt;" lang="ES-EC"></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">El uno arbitrario árbitro de los unos.<span>  </span>Otro contradice lo que dice…<span>  </span>Tarjeta roja a la infracción.<span>  </span>Un ajustes de cuentas la ley al todo que dice y desdice.<span>  </span>Decimos otra cosa, quiere decir esto… El principio de la sospecha, de la duda.<span>  </span>El consuelo: humano es errar.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">El verbo encarna y desencarna tiempo y espacio: el movimiento de lo prohibido y la emancipación. Un desajustes de cuentas la ley del sonido.<span>  </span>Arbitraje y albedrío sonoro. El cuerpo de la tierra empezó a crear. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Se desnudó de inocencia la palabra.<span>  </span>El poeta Antaine Tunal dice “Entre el hombre y el amor/ hay una mujer/<span>  </span>Entre el hombre y la mujer/ hay un mundo/ Entre el hombre y el mundo hay un muro”</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Solo lo humano es sujeto de deseo, de culpa, de angustia, de sentimientos, de ser para la conciencia en esa relación con la “íntersubjetividad de la palabra confesable y silenciada, a decirse de alguna manera.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Cuando conversamos, algo se <span> </span>escapa de las manos.<span>  </span>El nomadismo de convivir en un aparente sedentario cuerpo desempolvándose<span>  </span>del inicio de la materia.<span>  </span>Habitamos y desabitamos las palabras.<span>  </span>¿Qué era el verbo del el inicio? ¿Qué fue lo que la palabra no dijo pero dijo?</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">¿Dios y el hombre se hacen uno?. No. No es así. Ni lo será jamás. La mujer contiene el secreto de los dos. Tampoco. ¿Ella la trinidad en su cuerpo? Nada que ver. Ninguno se sabe. <span> </span>Algo se piensan.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span> </span>La muerte esta en cada uno. La palabra<span>  </span>entre la muerte y la vida nos crea otra forma de ser. Otra cosa es permitirle intervenir ¿La dejamos?<span>  </span>Desde el principio la palabra sentida. Sentido pésame a la soberbia humana.<span>  </span>En duelo el sonido que fue devorado pro el gruñido.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">El Árbol<span>  </span>es derrotado por la sombra del conocimiento. <span> </span>La semilla no se deja abolir por una idea.</span></span></span></p>
<p><span style="font-size:12pt;font-family:&#34;" lang="ES-EC"><br /></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">En la aventura de la palabra<span>  </span>hay un<strong> </strong></span></span><strong><span style="font-size:14pt;" lang="ES-EC">yo</span><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">, </span></span></strong><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">desde donde<strong> </strong>ello habla de aquel en aquello: de eso y ese, que se ve y no se ve, que está y falta, que se llena y vacía, que escenifica la ausencia y presencia del sujeto y objeto evanescente, la fuga del principio del verbo: El hacer del hacedor. La falla humana en su imperfección de coincidir con lo exacto.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Lo perfecto no existe.<span>  </span>Existimos desde un error.<span>  </span>El lenguaje y sus formas de presentarse y construirse tienden a desafiar y masillar con los inventos los errores de las razones, explicaciones, y comprensiones de lo que concierne al avatar humano: vivir y morir, y ser más que este par, extremos que hacen de puente al ser y hacer: en ese denominarme y nombrarme. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Soy el que hago mi vida.<span>  </span>Se la halla en los hechos y las palabras que me nombran y nombro.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">¿Quién puede derribar la palabra de la <span> </span>divina mente mortal? La conjugación de la fantasía con la realidad estados de tentaciones. <span> </span>La promesa incierta del soy del verbo, somos actuante de la palabra que es en lo que será. Seremos en lo que somos. Ya no somos.<span>  </span>Fuimos.<span>  </span>Son.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La palabra facultad de <span> </span>potencias.<span>  </span>Concede.<span>  </span>En la sede del cuerpo cede.<span>  </span>No cede cuando esta totalmente convencida de su constitución in quebrantable. El honor<span>  </span>de hablar sin opresión la composición del vocablo. ¿Me faculto o me dificulto cuando me faltan las palabras para decirte…? </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Y sin embargo, palabra encarnada y descarnada.<span>  </span>Fiel al honor de la lealtad. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Cede por amor a la lengua cuando es capaz de reconocerse<span>  </span>en el sonido de los sonidos de la voz que la distingue: una entre los unos. Alguien recibe mi voz.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La palabra nos define como ser humano.<span>  </span>Nos aniquila cuando la convertimos en arma. Oficio humano del sonido, mundo sonoro de la ocupación habitual.<span>  </span>Ella nos lleva a una asociación libre, no hace presa de la expansión y la conquista del saber: nos duele en el cuerpo toda su ignorancia y sapiencia. Drena y encauza, entre reflexiones los espacios que encadena y desencadena el saber explícito, implícito.<span>  </span>A saberse de otro se sustenta, se sostiene, se hace hincapié.<span> </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La palabra desafía, rompe tabú, protocolos y estados inútiles.<span>  </span>Delibera, rechaza toda doctrina, se desnuda de hábitos y oficialidades.<span>  </span>No le gusta la máscara, <span> </span>disfruta de los escenarios de la vida donde se desenmascara la rutina.<span>  </span>Su voz es un orificio donde nace lo hermoso, donde se concibe el sueño, donde reposa y se impulsa el deseo hacia<span>  </span>donde habita su origen humano a pesar de la contienda con lo inhumano.<span></span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Su política una verdad a media filtrando el impase entre el decir de Uno y de Otro, entre el que habla y escucha, entre el autor y el lector, entre el actor y el personaje, entre el sujeto y el yo.<span>  </span><span> </span>Entre la comunicación estabilizadora y desestabilizadora la indómita palabra no se deja mandar a callar. <span> </span></span></span></span></p>
<p><span style="font-size:12pt;font-family:&#34;" lang="ES-EC"><br /></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La palabra es un medio, <span> </span>más que un oficio y un estado oficial entre los hablantes.<span>  </span>Es el registro de la marca oral devenida fuera de la matriz, del alumbramiento y de la primera unión entre un hombre y una mujer.<span>  </span>Es el mundo de las palabras invitando a reinventar la vida oprimida en olvido, dolor<span>  </span>y monos poderes que aplastan la capacidad productiva de toda criatura con forma humana.<span>  </span>La única, capaz de sobrepasar hasta la misma necesidad, al mismo deseo, al ser de la especie: aquella la humana la que dice que<span>  </span>habla desde lo humano.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">El hambre es capital pero insuficiente si solo lo saciamos como animales domésticos o salvajes. Acumular el fruto disputado también conlleva la miseria y sobre todo la extinción de las razas y las especies. Un poder estéril y embebido en la gula no llega a las masas, genera violencia<span>  </span>Un poder de resistencias y que invite al diálogo replantea<span>  </span>el para qué se ha nacido. A la palabra no le interesa sustentar un poder de dominio y de imposición de voluntad sobre los demás.<span>  </span>Resiste <span> </span>y repudia ser aplastada y vejada.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Ella es su propia opción y creación. Palabra lenguaje de la lengua. Pala labra abra: palabra mía, obra tuya. Obra sea. Nexo y lazo filial del eslabón inaugurando la realidad saliendo del lecho hacia las comarcas de la vecindad. <span> </span>Signo propio y comunitario en el significante del símbolo hecho acto de un verbo conjugado en el morfema de la sintaxis de dos cuerpos escribiéndose la parcela que les corresponde en el horizonte de una tierra que pisan y parten.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">La partida de un </span></span><strong><span style="font-size:14pt;" lang="ES-EC">agú </span></strong><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">avanza hacia la utopía del lenguaje del amor y de lo que está por vislumbrarse y asombrarse.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">El horror está agazapado en la civilización que entierra las primeras huellas.<span>  </span>El infante da sus primeras pisadas.<span>  </span>La manito tantea el objeto que todavía no nombra.<span>  </span>El científico experimenta sus avances.<span>  </span>La agricultura saca sus misterios como ofrendas al campesino.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La palabra toma cuerpo como una constitución firme.<span>  </span>“La verdad ordena sea dicha”. Dichoso los vocablos<span>  </span>del embrión que acoge la vida dentro y fuera del vientre materno.<span>  </span>Su propia<span>  </span>lectura crea y descrea. Conserva y transforma el devenir terminable e interminable en esa dialéctica de opositores, contrarios y aliados.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">La palabra no es el incesto ni el tótem, ni el tabú, ni la ley.<span>  </span>Ella es el principio de la vida eslabonando la eternidad en el paso por la muerte.<span>  </span>Ella: la imperfecta creación de la belleza pura.<span>  </span>Luego imagen de un diálogo perfecto, <em>cogito</em> oral del <em>logos</em> y de la existencia.<span>  </span>Hay que restituir a la palabra su poder de evocación.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">La palabra una lectura que nos crea un interlocutor, nos hace enfrentar al verbo de cada principio humano.<span>  </span>Espíritu del deseo. Alma de la forma.<span>  </span>Nos hace acceder al sentido común y no común.<span>  </span>Nos llama a ser intérpretes y portadores del texto que fue, que va siendo, que es.<span>  </span>Es la obertura del ser, su cauce es un movimiento de conquistas de espacios. </span></span></p>
<p><span style="font-size:12pt;font-family:&#34;" lang="ES-EC"><br /></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">La convivencia del lenguaje dentro de la palabra, un diálogo de <span> </span>lecturas permanente que nos contagian,<span>  </span>nos engancha en el gozo estético, en el placer de imaginar, de incluir las ideas en el<span>  </span>arte de la creación, de encontrar razones sublimes y no mortíferas, empuja a deseos de desvanecer la agresividad brutal y ajena, buscar y propiciar la oportunidad de una conversación que ponga un límite a lo devastador.<span>  </span>Un basta ya de tanto abuso e inmisericordia. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Toma posturas sin negar ni apartarse del sentir.<span>  </span>De compartir puntos de vista, de poder discernir sin rivalidad<span>  </span>sin competencias. De interpolar metáforas en entredichos de voces.<span>  </span><span> </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">De cambiar la ruta de la historia, de una patria y del cuerpo filial.<span>  </span>De crear una identidad universal en donde cada ser humano es un mundo a ser vivido, a ser leído, contado.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">La memoria de la humanidad la hacemos todos.<span>  </span>Cada uno tiene la propia sujeta al pienso del ser sostenible e inconforme. Es esa otra vida: al otro lado de lo otro: </span></span><strong><span style="font-size:14pt;" lang="ES-EC">la otra: la palabra</span></strong><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">, reconociéndose en el ejercicio de una práctica permanente que aporta una economía de ideas, afectos y resultados que propone y proyecta creaciones<span>  </span>e inventos de objetos. <span> </span>Procrea: La civilización misma.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Las palabras mudas, vacías, forcluídas, producen las no lecturas. Crea manadas sometidas al miedo, a la resignación, a la lástima. La ignorancia y la impotencia van de la mano, reduce a mecanizarse, a despoblarse de la germinación de la palabra, va perdiéndose en silencios desnaturalizados, va mutándose en una inmovilidad confusa, alienante y de goces banales. <span> </span>Su lectura tiene función y campo germinal, es un proceso de estaciones, cultivo de saberse,<span>  </span>de descubrimientos y sabores.<span>  </span>Es el color de las razas compartiendo vocales y familias de letras componiendo las partituras pensantes en esa experiencia que solo la da la vida inserta en lo oral y lo escrito.<span>  </span>Su lectura supera la gramática estructural.<span>  </span>Trastoca la letra y los signos. Es imagen y desemejanza de la divina y maldicha palabra, capaz de conmovernos con su voz, sonoridad del decir y de lo no dicho en entredicho.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Resistir <span> </span>y ser su portador es no dejarnos conducir como alienados sin voz.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">¿Vivir, cómo?<span>  </span>Preguntémonos cada uno. ¿Quién quiere repetir el dolor de la letra en la piel? ¿Quién quiere recordar o encontrarse con la felicidad de los primeros gorjeos? </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">¿Quién quiere promover la vida sin descargas voraces?</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Una palabra dirigida al otro puede conllevar al mismo ser, puede convertirse en fábula, en parábola, en salvoconducto, en herramienta, en objeto, en garantía, en ley, en arma, en instrumento, en metáfora, en imagen, en qué no. Puede volverse hasta en una bomba atómica, depende de su uso, abuso, y destino?<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">¿Quién el portador, quién el destinatario?<span>  </span>¿Quién la defiende, quién la sustenta. Quién la enfrenta, quién la compone, quién la divide, quién la comparte?</span></span></p>
<p><span style="font-size:12pt;font-family:&#34;" lang="ES-EC"><br /></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Cada sujeto humano es un eterno agricultor,<span>  </span>jardinero y cultivador del lenguaje.<span>  </span>¿A qué hora se levanta el campesino a labrar la tierra sin que corra el riesgo que lo pique la culebra? Levantarse de madrugada no es nada fácil, caminar a tientas en el campo es un riesgo.<span>  </span>Estar de sol a sol es una insolación a la esperanza, más aún si la paga es menos de lo que canta un gallo.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Hay que trabajar por <span> </span>una reforma agraria de palabras, actos y obras suscitando aportes, trasformaciones y posibles ajustes para erradicar la explotación y esclavitud humana.<span>  </span>La pobreza del lenguaje y de las realidades humanas lleva al deterioro y la destrucción masiva.<span>  </span>Hay que estar ciego para no ver.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">La palabra es un sujeto, un recién nacido, una pareja, una familia, una colectividad: es un tú y un yo.<span>  </span>Es un conjunto de lugares, de lotes, de parcelas, de cuadras, en fin de espacios para aprender a: leer, callar, escuchar, hablar, gozar del silencio, para que esa otra voz: la interior surja sin recriminaciones, sin resentimientos, sin obligaciones, sin presiones, sin sufrimientos, sin zancadillas, sin vergüenza, sin prejuicios, sin castigos, sin temores, sin imposiciones, sin calificaciones, sin chantajes, sin forzamientos.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La animación e iniciación al descubrimiento de la palabra hablada y leída <span> </span>es el balbuceo, el deletreo. Es la experiencia <strong><em>“viviente”</em></strong><span>  </span>de autores, de actuantes, de personajes dentro de cada participante desde su mundo creativo e imaginativo.<span>  </span>Es una cita puntual con el invento, la recreación y los argumentos que sustentan la confianza, el compartir y la extensión, esto es salir de la tensión a una intención.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Sostener el gozo del descubrimiento y la conquista de imaginar.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La lectura involucra un lector que mediará entre la realidad, el libro de la vida y el aprendiz. Ayuda a desear la vida de la obra.<span>  </span>Es lactancia, destete y dentición dando comienzo a la palabra propia.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La madre es el lenguaje, la nodriza: la lengua. El calostro: la imaginación. La boca: la fuente oral de la naturaleza.<span>  </span>El pezón: la palabra que habla.<span>  </span>La voz: la dicha y anticipación del verbo y el dolor: ser y no ser.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La realidad del lenguaje conlleva memorias, preguntas, historias, dudas, recuerdos, placer, displacer.<span>  </span>Un hilvanar y deshilvanar comprensiones, formaciones y deformaciones.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La palabra y la escucha nos lee intrínseca y extrínsecamente, nos hace salir y entrar del texto del cuerpo a otros contextos, a otras fuentes, hacer consultas, indagar historias, hacer críticas, concebir reflexiones, dar opiniones.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Consultar es otra forma de saber y fortalecer la palabra que no solo nos desaprisiona, conmueve, sino que nos sitúa, informa, guía, nos proyecta.</span></span></p>
<p><span style="font-size:12pt;font-family:&#34;" lang="ES-EC"><br /></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La palabra una la lectura que precisa un algo más allá, dice más de lo que lee, más de lo que el autor habla o escribió. Rompe lo literal.<span>  </span>Cada escucha y lector encontrará siempre algo nuevo, <span> </span>cada lectura es una variante productora, para captar habrá algo diferente en el texto mismo.<span>  </span>El texto es un sentido de decirse, es un acontecimiento del autor, “es una pluralidad de lectura” de sentidos múltiples, es una variante de interpretaciones.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Una vida de lecturas dentro de un mundo, no de fantasmas ni de vivos y muertos atormentadores, sino vivo o muertos creíbles e increíbles.<span>  </span>De belleza. De horror, de sueños, de realidades inauditas posibles e imposibles.<span>  </span>Hecha de argumentos, de vestuarios y escenarios de fantasías, imaginaciones, con pisos sociales, fantásticos, históricos, fabularios, memorables e inmemorables. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">La palabra es la patria desalineada y la tierra sin estado, ella, cada uno de nosotros, nos inserta desde el<span>  </span>nacimiento, nos encarna y encuentra.<span>  </span>Protegerla es aprender a rebelarnos para darle cabida.<span>  </span>Devela la vida, no la encubre entre malezas ideológicas, la despeja con la hoz, el azadón, el machete<span>  </span>de la sabiduría y del sentido común.<span>  </span>Trepana orificios sin apariencias, busca un sentido exacto y posible para pasar las sogas de la red<span>  </span>descifrada en la siega de las ideas. Germinar es su causa sin desalojos. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Su consigna: no morir así no más.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">La palabra nos provoca salir de la esclavitud globalizada en las pirámides del capital, para así encontrarnos preparando el suelo justo del porvenir de una naturaleza aún hecha de paisajes y huertos del amor posible.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La palabra es un libro leído que nunca muere en la memoria.<span>  </span>No se deja olvidar.<span>  </span>Siempre se dejará expresar, sentir.<span>  </span>Se manifestará. Nadie puede matar la memoria, ni aún el delirio.<span>  </span>Ellos hablan.<span>  </span>No se la puede alejar de su propia existencia. Su propietaria es la palabra que apuntala un lugar en el presente del tiempo y del espacio.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Y qué pasa cuando la apagamos, le ponemos mordaza, le adjudicamos delito, la perseguimos, la acusamos, o<span>  </span>la sentenciamos a muerte. Aunque no quiera y a pesar de ti, dejará su huella guste o disguste a cualquiera.<span>  </span>La memoria lleva el celemín de la palabra auténtica y genuina. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">La palabra es un texto, es manifiesto aliado del habitante cualquiera sea, no hay criterio de clases, ni de estatus. Le da su oportunidad al pez chico y al grande para que no le muerda la cola ni se lo coma.<span>  </span>Acaso es un punto y coma en esos tañamos para la siguiente defensa. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Al incrédulo y depredador de las páginas del mundo hazlo anotarse en el límite del vicio para que se vea en qué bando está: en el de la gula, del hartazgo, de la migaja, del derroche de la explotación.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La porción de la vida se sostiene en <span> </span>balanza alterada.<span>  </span></span></span></span></p>
<p><span style="font-size:12pt;font-family:&#34;" lang="ES-EC"><br /></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">El peso contiene una medida inapropiada.<span>  </span>Injusta.<span>  </span>Hay que cruzar al otro lado de la historia.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Soy el mismo, ya no soy, qué soy.<span>  </span>Siéndome.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">No claudiquemos en nuestra única y marcha.<span>  </span>Que nuestro saber no se repita.<span>  </span>Que no clausuremos la felicidad, ni la espontaneidad, ni la innata curiosidad de saber más, <span> </span>la autonomía de nuestra propia vida: crear, imaginar.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Salgamos de la comodidad de la resignación.<span>  </span>Desacomodémonos, desarreglémonos, desacostumbrémonos, desajustémonos, despeguémonos de la inercia y de la materia bruta.<span>  </span>Calcemos las pisadas para que no nos pise nadie.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">No le pongas candado ni guardia a la imaginación.<span>  </span>Desea un gozo divino y mortal.<span>  </span>Realízate.<span>  </span>Entra a <span> </span>lo ordinario y mundano para que habites lo sublime.<span>  </span>Quien desprecia la vida no quiere saber del otro peor de la propia.<span>  </span>Su palabra leyéndose lo lee, se deshilvana si no tiene consistencia, corre riesgo de enredarse el hilo conductor. Encuentra la punta del hilo oportunamente <span> </span>para que agarres, zurzas o<span>  </span>hagas puntadas de lecturas nuevas, para que te conmuevas, motives, a seguirla.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Haz otros escritos para que formen parte de la historia que ya es hora de que escribas y se las lea. Escríbete. <span> </span>Escribe para el otro.<span>  </span>Para<span>   </span>que se reconozcan. Haz que la vida se imponga y le dé un estate quieto a esa muerte que obstruye al vacío y no le da espacio ni concesión para el dominio de la imaginación sin dominante.<span>   </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La palabra es vida vivida, viviéndose, leyéndose, contándose. Habitándose.<span>  </span>Posesionándose.<span>  </span>Inscribiéndose.<span>  </span>Registrándose.<span>  </span>Certificándose.<span>  </span>Siendo su propia causa en tiempo y espacio.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">El ser humano,<span>  </span>es a la vez, cambiante y constante dentro de su único cuerpo y chulla vida, desde allí, tiene que enfrentar el desafío de su devenir: disfrutar la vida con la ilusión de lo que te pueda<span>  </span>presentar el desear, crear y creer en ese tener<span>  </span>por un momento<span>  </span>algo: <span> </span>La palabra y la imagen indivisible en la imaginación. <span> </span>La palabra <strong><em>“un goce inédito”</em></strong> </span></span><strong><span style="font-size:8pt;" lang="ES-EC">(J. C. Milner)</span></strong><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"> de la lengua. La palabra sea algún<span>  </span>instante: felicidad, esto es, gozo simbólico que deja de ser inédito cuando ella <span> </span>nace. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Más allá del útero: nosotros.<span>  </span>Afuera el <span> </span>tú y el yo desalineado del espejo: concibiéndose en el adviento y la aventura de la vida al interior del ser para otro dentro de<span>  </span>nosotros. Que Nuestros sueños no se extingan en la prisa de la existencia.<span>  </span><span> </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">Aventurado seamos aún en el deseo encontrándose con la palabra.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><strong><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">carmen vàscones</span></span></span></strong></p>
<p><span style="font-size:12pt;font-family:&#34;" lang="ES-EC"><br /></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><strong><em><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">LIBROS DE REFERENCIAS</span></span></span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><strong><em><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent:-18pt;text-align:justify;margin:0 0 0 18pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"><em><span lang="ES-EC"><span><span style="font-size:small;">1.</span><span style="font:7pt &#34;">      </span></span></span></em><em><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">Jean-Claude Milner (1980). El amor por la lengua. Editorial Nueva Imagen. Primera edición en español.</span></span></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><em><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent:-18pt;text-align:justify;margin:0 0 0 18pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"><em><span lang="ES-EC"><span><span style="font-size:small;">2.</span><span style="font:7pt &#34;">      </span></span></span></em><em><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">Jaques Lacan. (1979) Escritos 1. Editorial <span> </span>Siglo XXI.<span>  </span>Séptima edición</span></span></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><em><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent:-18pt;text-align:justify;margin:0 0 0 18pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"><em><span lang="ES-EC"><span><span style="font-size:small;">3.</span><span style="font:7pt &#34;">      </span></span></span></em><em><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">Jaques Lacan. (1980) Escritos 2. Siglo XXI. Sexta edición.<span>  </span>México. </span></span></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><em><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent:-18pt;text-align:justify;margin:0 0 0 18pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"><em><span lang="ES-EC"><span><span style="font-size:small;">4.</span><span style="font:7pt &#34;">      </span></span></span></em><em><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;">Koffka Hurt. (1973) (Principios de Psicología de la forma, editorial Paidos.<span>  </span>1</span></span></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0 0 0 18pt;"><em><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-indent:-18pt;text-align:justify;margin:0 0 0 18pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"><em><span style="font-size:14pt;" lang="ES-EC"><span>5.<span style="font:7pt &#34;">     </span></span></span></em><span style="font-size:small;"><em><span lang="ES-EC">Rueda v. marco (1993). Mitología, cuadernos de antropología -1, ediciones de la pontifica u. católica del ecuador, editorial mendieta, quito, ecuador, 1</span></em><em><span style="font-size:14pt;" lang="ES-EC"></span></em></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span lang="ES-EC"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Iván Egüez, "Conciencia Breve"]]></title>
<link>http://papelesrotos.wordpress.com/?p=103</link>
<pubDate>Tue, 07 Oct 2008 05:44:53 +0000</pubDate>
<dc:creator>Odín</dc:creator>
<guid>http://papelesrotos.pt-br.wordpress.com/2008/10/07/ivan-eguez-conciencia-breve/</guid>
<description><![CDATA[ 
Iván Egüez
 (Ecuador)

&#8220;Esta mañana Claudia y yo salimos, como siempre, rumbo a nuestros]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p> </p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;"><strong>Iván Egüez</strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;"><strong> (Ecuador)</strong></p>
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-104" title="1122397593alizee-00008-1024" src="http://papelesrotos.wordpress.com/files/2008/10/1122397593alizee-00008-1024.jpg?w=300" alt="" width="300" height="225" /></p>
<p class="MsoNormal">"Esta mañana Claudia y yo salimos, como siempre, rumbo a nuestros empleos en el cochecito que mis padres nos regalaron hace diez años por nuestra boda. A poco sentí un cuerpo extraño junto a los pedales. ¿Una cartera? ¿Un...? De golpe recordé que anoche fui a dejar a María a casa y el besito candoroso de siempre en las mejillas se nos corrió, sin pensarlo, a la comisura de los labios, al cuello, a los </p>
<p> </p>
<p class="MsoNormal">hombros, a la palanca de cambios, al corset, al asiento reclinable, en fin.</p>
<p class="MsoNormal">-Estás distraído, me dijo Claudia cuando casi me paso el semáforo. Después siguió mascullando algo pero yo ya no la atendía. Me sudaban las manos y sentí que el pie, desesperadamente, quería trasmitir el don del tacto a la suela de mi zapato para saber exactamente qué era aquello, para aprehenderlo sin que ella notara nada. Finalmente logré pasar el objeto desde el lado del acelerador hasta el lado del embrague.</p>
<p class="MsoNormal">Lo empujé hacia la puerta con el ánimo de abrirla en forma sincronizada para botar eso a la calle. Pese a las maromas que hice, me fue imposible, Decidí entonces distraer a Claudia y tomar aquello con la mano para lanzarlo por la ventana. Pero Claudia estaba arrimada a su puerta, prácticamente virada hacia mí. Comencé a desesperar. Aumenté la velocidad y a poco vi por el retrovisor un carro de la policía. Creí conveniente acelerar para separarme de la patrulla policial pues si veían que eso salía por la ventanilla podían imaginarse cualquier cosa.</p>
<p class="MsoNormal">- ¿Por qué corres? me inquirió Claudia, al tiempo que se acomodaba de frente como quien empieza a presentir un choque. Vi que la policía quedaba atrás por lo menos con una cuadra.</p>
<p class="MsoNormal">Entonces aprovechando que entrábamos al redondel le dije a Claudia saca la mano que voy a virar a la derecha. Mientras lo hizo, tomé el cuerpo extraño: era un zapato leve, de tirillas azules y alto cambrión. Sin pensar dos veces lo tiré por la ventanilla. Bordeé ufano el redondel, sentí ganas de gritar, de bajarme para aplaudirme, para festejar mi hazaña, pero me quedé helado viendo en el retrovisor nuevamente a la policía. Me pareció que se detenían, que recogían el zapato, que me hacían señas.</p>
<p class="MsoNormal">- ¿Qué te pasa? me preguntó Claudia con su voz ingenua.</p>
<p class="MsoNormal">- No sé, le dije, esos chapas son capaces de todo.</p>
<p class="MsoNormal">Pero el patrullero curvó y yo seguí recto hacia el estacionamiento de la empresa donde trabajaba Claudia. Atrás de nosotros frenó un taxi haciendo chirriar los neumáticos. Era erra atrasada, una de esas que se terminan de maquillar en un taxi.</p>
<p class="MsoNormal">- Chao amor, me dijo Claudia, mientras con su piececito juguetón buscaba, inútilmente, su zapato de tirillas azules."</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Abdón Ubidia, "Seguro contra robos de autos"]]></title>
<link>http://papelesrotos.wordpress.com/?p=99</link>
<pubDate>Tue, 07 Oct 2008 04:44:28 +0000</pubDate>
<dc:creator>Odín</dc:creator>
<guid>http://papelesrotos.pt-br.wordpress.com/2008/10/07/abdon-ubidia-seguro-contra-robos-de-autos/</guid>
<description><![CDATA[ 
Abdón Ubidia
(Ecuador)
EL sistema funciona así: cuando el ladrón consigue entrar al automóv]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p> </p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;"><strong>Abdón Ubidia</strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:right;"><strong>(Ecuador)</strong></p>
<p class="MsoNormal"><a href="http://papelesrotos.files.wordpress.com/2008/10/clip_image002.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-100" title="clip_image002" src="http://papelesrotos.wordpress.com/files/2008/10/clip_image002.jpg?w=300" alt="" width="300" height="196" /></a>EL sistema funciona así: cuando el ladrón consigue entrar al automóvil -cosa por lo demás nada difícil- y se sienta frente al volante, unos dispositivos accionados electrónicamente traban las puertas y aseguran las ventanas. La operación puede o no ser silenciosa. El segundo paso sobreviene cuando el intruso trata de arrancar el motor. Entonces, sobre el tablero de instrumentos parpadea una luz roja. A continuación una voz grabada repite, cada treinta segundos, el mismo mensaje: "De aquí no podrá salir... De aquí no podrá salir". Luego del tercer mensaje (esto ya ha sido computado), el ladrón que ha insistido varias veces con el arranque, intenta huir. Pero tanto puertas como ventanas están muy bien trabadas. No conseguirá abrirlas. Es cuando una aguja hipodérmica sale del asiento y le inyecta un preparado especial que le paraliza las piernas y le deja sin voz. Se ha establecido que en un porcentaje muy alto de los casos, el ladrón -bajo el efecto de la droga-, cree que todo lo que ocurre no es otra cosa que una pesadilla. Para evitarle tal error, la misma grabación le explica los pormenores del asunto. Y así todo queda listo para el último paso que, por desgracia, es harto desagradable pero, sin duda, necesario. El espaldar y el asiento se corren a la derecha (en los modelos ingleses hacia la izquierda) dejando al descubierto un sistema de engranajes y émbolos entre los cuales el ladrón es perfectamente triturado, comprimido, y disuelto en un poderoso ácido inodoro cuya fórmula es un secreto de la casa fabricante. Luego, asiento y espaldar retornan a su posición normal, de tal manera que el propietario cuando entre a su vehículo y lo ponga en marcha no encuentre un solo indicio de lo que ha ocurrido ahí.</p>
<p class="MsoNormal">La casa fabricante garantiza que sólo en un uno por ciento de los casos, el dispositivo confunde ladrón con propietario.</p>
<p class="MsoNormal"><span> </span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[SEIS POEMAS DEL LIBRO AGUAJE]]></title>
<link>http://carmenvascones.wordpress.com/?p=47</link>
<pubDate>Mon, 06 Oct 2008 00:42:31 +0000</pubDate>
<dc:creator>rogerhollander</dc:creator>
<guid>http://carmenvascones.pt-br.wordpress.com/2008/10/06/seis-poemas-del-libro-aguaje/</guid>
<description><![CDATA[1
Vahído del siamés
das húmeda arremetida
untas manía y delirio
raptas corno del eco
sigues al c]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">1</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">Vahído del siamés</span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">das húmeda arremetida</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">untas manía y delirio</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">raptas corno del eco</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">sigues al captor de urnas . . .</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">Curvamunicante</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">combamunicante</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">cavamunicante</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">casamunicante</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">Cazadora de la bestia</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">venada en la cima del erguido</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">erección montés</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">te contraigo</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">gatillo del esternón agitado</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;font-family:Arial;" lang="ES">tocas el arco vienes yéndote</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span