<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><!-- generator="wordpress.com" -->
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	>

<channel>
	<title>critica-literaria &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://wordpress.com/tag/critica-literaria/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "critica-literaria"</description>
	<pubDate>Sat, 06 Sep 2008 22:46:32 +0000</pubDate>

	<generator>http://wordpress.com/tags/</generator>
	<language>en</language>

<item>
<title><![CDATA[Momentos Estelares de la Humanidad. Por: José Julio Perlado.]]></title>
<link>http://alenarterevista.wordpress.com/?p=1328</link>
<pubDate>Sat, 06 Sep 2008 00:18:27 +0000</pubDate>
<dc:creator>alenarterevista</dc:creator>
<guid>http://alenarterevista.wordpress.com/?p=1328</guid>
<description><![CDATA[Todo está ahí, en el Japón del siglo X&#8230; Es la otra vida [...] la que  evoluciona  dobland]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;">Todo está ahí, en el Japón del siglo X... Es la otra vida [...] la que  evoluciona  doblando igualmente cada vez el paso del tiempo. (José Julio Perlado).</p>
<p style="text-align:justify;"> <!--more--></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p style="text-align:justify;"> <strong><span style="text-decoration:underline;">Momentos estelares de la Humanidad</span></strong>. <strong><span style="text-decoration:underline;">( Murasaki Shikibu).</span></strong> Por: <strong>José Julio Perlado</strong>.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuando Stefan Zweig va narrando en sus doce miniaturas históricas "algunos de esos momentos "que él llamó "estelares" (así lo confiesa el autor austriaco) " porque brillan como estrellas, con su luz invariable, en la noche del pasado", el autor de "<span style="text-decoration:underline;">Momentos</span> <span style="text-decoration:underline;">estelares de la humanidad</span>"  desea sumergirse indudablemente en escenas exteriores de las culturas y de las vidas que afectan a  personas y a  pueblos - la conquista de Bizancio, por ejemplo, el minuto de Waterloo, el descubrimiento de Eldorado, las primeras palabras a través del océano, la hazaña del polo Sur, entre otros - y abarca con su mirada instantes claves de Occidente. Pero en ese mismo Occidente - y también en Oriente - han existido, y siguen existiendo  (mejor sería decir, "palpitando" siempre) otros pulsos muy personales, apenas advertidos en el fluir normal de la vida, pulsos y palpitaciones que muchos poetas han ido anotando en cuadernos secretos,  páginas que suelen guardar cuidadosamente las intermitencias del corazón.</p>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://alenarterevista.wordpress.com/files/2008/09/kyotorozanji.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-1320" src="http://alenarterevista.wordpress.com/files/2008/09/kyotorozanji.jpg" alt="" width="300" height="205" /></a> Cuando se tiene entre manos el maravilloso libro de Murasaki Shikibu "<span style="text-decoration:underline;">La historia de</span> <span style="text-decoration:underline;">Genji</span>" (Atalanta), nada más repasar el índice se nos habla de las flores que caen, de la belleza crepuscular, de la jungla de matorrales, de los jirones de las nubes, de la guirnalda de zarcillos, del primer canto del ruiseñor, de las luciérnagas, de la rama del ciruelo, de la niebla nocturna o de las hojas tiernas de glicina. Todo está ahí, en el Japón del siglo X, casi olvidado entre carruajes y cortesanos, en paralelismo a las intrigas de Palacio, a las envidias y a los celos, caminando la naturaleza con suaves movimientos   mientras avanzan también los acercamientos y los  distanciamientos y mientras la vida de la corte discurre con su espectáculo y protocolo. Es la otra vida, la vida de los aromas - la de las flores, de los colores, de todo lo que imanta los sentidos - la que  evoluciona  doblando igualmente cada vez el paso del tiempo.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Pero qué es la vida? ¿Cuál de las dos cosas sintetiza mejor la vida? ¿Los cambios de las estaciones y su influencia en los hombres o los cambios de los hombres entregados a sus luchas y quehaceres? ¿Quién cuenta mejor la vida?  ¿Aquellos historiadores que firmaron crónica de batallas o aquellos otros que narraron cómo era la menuda existencia de seres humanos casi desconocidos pero sensibles a cuanto estaba ocurriendo?  La vida es la misma, una existencia que las primaveras alteran cada año, los calores la sofocan, los inviernos la derriten. Murasaki Shikibu, nacida en 973 dentro de una familia aristocrática, contrajo matrimonio en 998 o 999 y quedó viuda en 1001. Destinada al servicio de la emperatriz Akiko ( o Shôshi), destacó por su talento como narradora. Los cincuenta y cuatro capítulos que contiene "<span style="text-decoration:underline;">La historia de Genji</span>" existían ya en 1007 o 1008 y han sido considerados como una de las novelas más antiguas del mundo y asimismo como una obra maestra. Se ha dicho de ella que está a la altura de "<span style="text-decoration:underline;">En busca del tiempo</span> <span style="text-decoration:underline;">perdido</span>" de Proust, y la verdad es que el tiempo recobrado y perdido del Japón milenario se nos aparece encarnado en cuatrocientos personajes, sin contar los servidores y los rostros anónimos del pueblo. Son los vientos, las nubes, las lluvias y las tempestades de nieve las que anuncian los sentimientos y son los simbólicos ruidos - el sonido de una campana en un templo lejano, el grito de las ocas salvajes, los murmullos de una cascada o el deslizamiento del viento entre los árboles - quienes no señalan que la vida está viva.</p>
<p style="text-align:justify;"> <a href="http://alenarterevista.wordpress.com/files/2008/09/800px-genji_emaki_azumaya.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-1322" src="http://alenarterevista.wordpress.com/files/2008/09/800px-genji_emaki_azumaya.jpg" alt="" width="300" height="168" /></a></p>
<p style="text-align:justify;">Sí, esta es la vida. "Ellas habían esperado el noveno mes del año - escribe la gran autora japonesa al describir la muerte del príncipe Hachi  - y las hermanas tenían la  impresión de que su vida se había transformado en una noche sin fin. La vista de las colinas y de los campos arrasados por la lluvia inundaban  sus ojos de lágrimas y las mangas de sus vestidos se embebían de agua. Los rumores de hojas caían revoloteando en el aire, el ruido de la cascada parecía igual a un torrente  de lágrimas y daba la impresión de unirse en un canto fúnebre acompañando a las jóvenes hijas de la tristeza. ¿Cómo podían continuar así las cosas? ¿Es que acaso su existencia no iba a terminar jamás?".</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">"<span style="text-decoration:underline;">La historia de Genji</span>" no es una novela lírica, pero el lirismo de la vida no está ausente de sus páginas. El culto de la belleza, los decorados, la sociedad y la política, los amores y desamores, los vestidos y las conversaciones, incluso sus disquisiciones sobre la función de la novela misma,  aparecen y desaparecen en un juego literario muy consumado."Ese año - se lee en el libro -, la estación de las lluvias fue particularmente penosa. Día  tras día la lluvia caía sin descanso y el tiempo les parecía desesperadamente largo a las damas de la casa de Genji. Para distraerse, recurrían a las novelas ilustradas". Y es ahí donde Genji interviene:" Las obras de ficción - comenta Genji - cuentan aquello que ha pasado en este mundo desde la época de los dioses. Las "<span style="text-decoration:underline;">Crónicas de</span> <span style="text-decoration:underline;">Japón</span>", por ejemplo, no nos dan más que un aspecto del cuadro mientras que las novelas están seguramente mucho más llenas de toda suerte de detalles apropiados. El autor no describe ciertamente personajes determinados que narran su vida exacta. Más bien, habiendo observado cuantas cosas ocurren a los hombres y a las mujeres, no puede impedir ir dejándolas por escrito a las generaciones futuras. Éste es, creo yo, el motivo principal de la novela".</p>
<p style="text-align:justify;">Son entonces las intermitencias del corazón, los "momentos estelares" de la intimidad, aquello que nos trae la evocación de un Japón que a través de olores y  palabras nos va introduciendo en cuanto anotó Murasaki   Shikibu,  aquella dama de delicada escritura.<em></em></p>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://alenarterevista.wordpress.com/files/2008/09/nougenji.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-1324" src="http://alenarterevista.wordpress.com/files/2008/09/nougenji.jpg" alt="" width="209" height="330" /></a></p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Inés Valenzuela. El mundo que tía Paty dejó.]]></title>
<link>http://migueldeloyola.wordpress.com/?p=233</link>
<pubDate>Fri, 05 Sep 2008 09:23:40 +0000</pubDate>
<dc:creator>gatopardo9</dc:creator>
<guid>http://migueldeloyola.wordpress.com/?p=233</guid>
<description><![CDATA[Pablo Neruda en el prólogo resume  el contenido de esta novela de Inés Valenzuela, con las palabr]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"><a href="http://migueldeloyola.files.wordpress.com/2008/08/ines-valenzuela.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-234" src="http://migueldeloyola.wordpress.com/files/2008/08/ines-valenzuela.jpg?w=225" alt="" width="225" height="300" /></a>Pablo Neruda en el prólogo resume<span>  </span>el contenido de esta novela de Inés Valenzuela, con las palabras propicias: “Este libro es fresco y jugoso como una pera del Maule, de agua secreta cuya frescura, en medio del bochorno, llega al alma.”<span>  </span>Es posible que el lector nunca haya probado la bondad de los perales del Maule, pero el verso lo hace posible, al transformarse la palabra en experiencia.<span>  </span>Bajo el tórrido sol del verano que calienta las tierras gredosas que rodean el Maule ya muy cerca del mar,<span>  </span>nada puede ser más reconfortante que una de esos frutos de carne jugosa y almibarada que cuelgan de los árboles, a la mano del caminante. Lo mismo consigue Inés Valenzuela en su novela, condensar la experiencia en una historia que habla por sí misma, cargada con la ternura propia de los escritores de la zona, amantes de los parajes y pueblos levantados a orillas del gran río que desemboca en la mítica ciudad de Constitución. <!--more--></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">La protagonista nos cuenta la historia de su vida, partiendo desde su más temprana infancia en “Las Catalinas”, hasta el deceso de la tía Paty en Constitución. El lector recorre así un largo periplo de la mano de la narradora, enterándose de sus aventuras y desventuras en el Chile de mediados de siglo, cuando los viajeros rodaban por los caminos en carretas tiradas por bueyes <span> </span>en dirección a la ciudad. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Destaca en el relato la nostalgia por la tierra, el amor al terruño que caracteriza a la gran mayoría de los escritores de provincia cuando enfrentan la ciudad. Inés, la protagonista, no pierde ocasión para volver a Constitución, a la casa de su tía Paty, donde pasara la mayor parte de su adolescencia. Allí, bajo el regazo del hogar materno, encuentra siempre la paz que su alma necesita. La tía Paty representa la tierra, la seguridad, la tradición, el equilibrio. También el punto donde se cruzan las generaciones de ayer, del presente<span>  </span>y del mañana,<span>  </span>encadenando en el roce las tradiciones más importantes de<span>  </span>una comunidad cultural.<span>  </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">La vida de la protagonista avanza sin angustia, sin el desvelo que caracteriza al hombre de nuestros días y a los personajes de la novela actual. Inés no tiene prisa, observa su vida a distancia<span>  </span><span> </span>para medir y valorar los acontecimientos. Nada la urge, no hay neurosis en sus personajes, tampoco una búsqueda obsesiva del amor. Sabe que éste llega solo, y que hay que saber esperar, como tantas otras cosas de la vida que atormentan a los impacientes. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Las descripciones de lugar están acotadas por una pluma de frase corta, precisa. El vocabulario es sencillo y certero. Comunica con la sencillez propia de la sabiduría en el uso del idioma.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Las conversaciones sostenidas por Inés con el poeta maulino Jorge González Bastidas en el pueblo que hoy lleva su nombre, pueden leerse como históricas. También las sostenidas con Juvencio Valle en la Biblioteca Nacional, donde también trabajó nuestra protagonista después de trasladarse a Santiago.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">El relato recoge vestigios de una cultura que ha ido<span>  </span>desapareciendo junto con la tía Paty. Los enfermos de cólera, de pleuresía, las brujerías, las apariciones del diablo, la ropa marinera, el rezo del rosario, el uso de ropas en honor de los santos. Las caminatas, los viajes en tren a la capital, los paseos a caballo, en lancha río Maule arriba… </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">La descripción de algunos lugares emblemáticos de la ciudad de Constitución (Nueva Bilbao, originalmente), tales como: el Muelle Chico, la Cueva del Ermitaño, La Poza, el cerro Mutrún. Los faluchos maulinos, sus astilleros hoy <span> </span>inexistentes. Su importancia como puerto marítimo y fluvial hasta el día que se abrió finalmente el canal de Panamá. Inés da cuenta del mundo que la rodea con la ternura propia de una niña provinciana que termina haciéndose entrañable para el lector. </span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[A vida é líquida]]></title>
<link>http://blogdoalt.wordpress.com/?p=623</link>
<pubDate>Thu, 04 Sep 2008 18:24:40 +0000</pubDate>
<dc:creator>oniodi</dc:creator>
<guid>http://blogdoalt.wordpress.com/?p=623</guid>
<description><![CDATA[Tarde do cálice esta tarde. Tarde de devaneios que na cálida semana que acompanha nosso trabalho s]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;">Tarde do cálice esta tarde. Tarde de devaneios que na cálida semana que acompanha nosso trabalho se enlaça num só dia, a marca final do tempo. É apenas uma abstração desnecessária ao que poderia ser dito das vésperas do fechamento da edição. O tempo parece estar instável lá fora, mas aqui, confinados do resto do mundo, nada vemos: maledicências perfídias. Nosso cantar é mais refinado que qualquer agudo. A cantiga que aqui ressoa está além de qualquer nota. Talvez a ré. O importante é que é uníssona.</p>
<p style="text-align:justify;">Domingo é o dia da independência do Brasil e para não deixar passar em branco este dia, dois textos, um de minha autoria e outro de Mariana Lioto, preenchem as páginas centrais. A crítica literária ficou por conta da Julliane Brita que tratará das crônicas de Vinicius de Moraes. Keissy Carvelli assina a matéria sobre o Teatro Mágico. Lili Marlene é o curta-metragem de Vander Colombo, tema da matéria do Anderson Antikievicz Costa.</p>
<p style="text-align:justify;">Uma sugestão para hoje é o site <a title="Quinta-feira" href="http://www.quinta-feira.org.br" target="_blank">Quinta-feira</a> com algumas coisas interessantes para ver. Mais novidades confira amanhã aqui no blogue.</p>
<p style="text-align:justify;">
<p style="text-align:justify;">Saudações. Oniodi.</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La Caída de Constantinopla, de Steven Ruciman]]></title>
<link>http://loslibros.wordpress.com/?p=156</link>
<pubDate>Wed, 03 Sep 2008 22:30:18 +0000</pubDate>
<dc:creator>Toronaga</dc:creator>
<guid>http://loslibros.wordpress.com/?p=156</guid>
<description><![CDATA[



Estambul, Constantinopla, Bizancio, como ustedes quieran y, como ya tengo dicho varias veces, es]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:left;"><img class="alignleft" src="http://www.arrakis.es/~dovalo/caida.jpg" alt="" width="135" height="213" /></p>
<p style="text-align:justify;">
<p style="text-align:justify;">
<p style="text-align:justify;">
<p style="text-align:justify;">Estambul, Constantinopla, Bizancio, como ustedes quieran y, como ya tengo dicho varias veces, es una de las ciudades por las  que  siento  pasión, tanto por ella como  por su historia y por sus historias. Por eso me atrevo hoy a comentarles un libro titulado<strong>, La Caída de Constantinopla</strong>, de <strong>Sir Steven Ruciman</strong>,  que leí hace muchos años y que releí hace unos días ya que adquirí otro ejemplar editado por la Editorial Reino de Redonda, una edición primorosa, la que yo tengo desde hace años es la de colección Austral de Espasa Calpe, pero les aconsejo esta de la editorial del escritor Javier Marías, al cual hay que agradecer que vaya rescatando verdaderas joyas de la literatura que las editoriales de siempre tienen olvidadas.</p>
<p style="text-align:justify;">El historiador inglés nos trata en este libro un estudio en profundidad de las causas y como se produce la toma de Constantinopla por los turcos el 29 de mayo de 1453.</p>
<p style="text-align:justify;">Un libro imprescindible para el que le guste la historia y sobre todo este periodo que marca el fin de la Edad Media, y que causo una verdadera preocupación a occidente, que no tuvo más remedio que buscar nuevas rutas para su comercio.</p>
<p>Ficha:</p>
<p>Lengua: Castellano</p>
<p><strong>Editorial: Reino de Redonda</strong></p>
<p>Páginas:410<br />
Año:  2006</p>
<p>Edición: 1º</p>
<p><strong>ISBN</strong><strong>:</strong> 9788493365622</p>
]]></content:encoded>
</item>

</channel>
</rss>
